Por orden del juez Pablo Arancibia, Cynthia Moya y otros tres hermanos quedaron en libertad, previa aceptación en audiencia de caución real en cada uno de los casos. Los cuatro liberados se encuentran imputados por Estafas reiteradas y falsedad de instrumento privado en concurso ideal. Hasta el día de hoy, los damnificados aún no han podido recuperar a totalidad del dinero invertido en esta financiera trucha.
Hugo Alberto Colantuono, Ricardo Gabriel Fath, Andrés Esteban Fath y Jesús Ángel Mendoza actuaron de común acuerdo y ejecutaron una maniobra defraudatoria consistente en presentar ante el Banco Sucursal Tribunales un oficio apócrifo, en el que se consignaba la cancelación de un plazo fijo judicial y posterior transferencia por la suma de U$S 298.898,07.