Emiliano Estrada quedó imputado por intimidación pública y acusa al gobernador de persecución política y judicial

General15/01/2025 Causa Fake News
eestrada-3
eestrada-3

Luego de la declaración de Florencia Arias Bustamante, una de las tres imputadas por crear cuentas falsas para atacar a políticos, empresarios, periodistas y otras figuras públicas, en la que señaló a Emiliano Estrada como el responsable de la organización, la justicia tomó la determinación de imputar al diputado.

El periodista Oscar Correa, a través de sus redes, informó que el legislador será imputado en las próximas horas. Según las afirmaciones de algunos medios locales, Estrada fue citado a declarar este jueves a las 10 de la mañana en la Fiscalía de Ciberdelitos.

Bustamante, en su declaración, afirmó que trabajaba bajo la supervisión de Estrada, quien le impartió órdenes directas para perjudicar a diversas personas a través de las redes sociales. 

Es importante señalar que, además de Arias Bustamante, ya fueron imputados por el mismo delito Alonso Javier Allemand y Juan Marco Capisano. Todos ya prestaron declaración ante la justicia, y en algunos casos, ampliaron sus testimonios, mostrándose como colaboradores en la causa.

Por su parte, Emiliano Estrada, decidió realizar un descargo público a través de una extensa solicitada en Diario El Tribuno. en el que acusó a Gustavo Saenz de persecución política. Dejamos a continuación el texto que compartió el aún diputado:

«SOLICITADA

A todos los salteños:

Con su voto los salteños me dotaron de la inmunidad de opinión que protege la Constitución Nacional para que diga todo lo que crea necesario en defensa de Salta. Hoy quiero hablarles como un ciudadano más, como alguien que siente la injusticia en carne propia. Durante los últimos días estoy siendo objeto de una persecución política, judicial y mediática, orquestada y dirigida por el Gobernador Gustavo Sáenz y sostenida con los recursos que pertenecen a todos nosotros, los salteños.

Esto no es solo un ataque contra mí, es un ataque para ocultar lo que todos vemos que ocurre en la calle día a día, un ataque contra el derecho de cada uno de nosotros a decir lo que pensamos y defender lo que creemos.

Hoy me veo obligado a comunicarme por este medio, ya que sigo sin acceso a mis redes sociales. La persona que las gestionaba no ha entregado las contraseñas desde que comenzó esta persecución, dificultando aún más mi labor.

Desde 2022 he sido objeto de una persecución sin precedentes en nuestra provincia contra un opositor político. A las campañas de desprestigio en redes sociales le siguieron denuncias falsas que me llevaron a tribunales en Comodoro Py, donde fui rápidamente sobreseído por la falta de fundamentos. Pero no se detuvieron ahí. Fueron por mi entorno: intimidaron a mis amigos, presionaron a mis clientes y hasta involucraron a mi familia. Y cuando creí que no podían caer más bajo, atacaron a quien más amo, mi esposa. Lo hicieron mientras cursa el sexto mes de embarazo, mostrando que para ellos no hay límites, ni siquiera el respeto por la vida.

Como saben que no puedo ser silenciado, decidieron ir más lejos. Fabricaron una causa judicial que cualquier abogado serio calificaría como vergonzosa. El Ministerio Público Fiscal mencionó conceptos como «narcoestado» y una serie de hechos que yo mismo denuncié en la Cámara de Diputados de la Nación. Es decir, estoy siendo perseguido judicialmente por expresar mis opiniones como legislador. Ni siquiera en los regímenes más autoritarios hemos visto algo así. Hasta el Presidente de Corea del Norte se pondría colorado con el accionar de la Justicia salteña.

Desde ya que soy consciente que estas cuestiones judiciales están lejos del interés de los ciudadanos. Bien lo debería saber Sáenz que siendo allanado y noticia nacional por la emisión de facturas truchas desde su gestión municipal, al año siguiente fue Gobernador, mandando la causa al cajón de los recuerdos.

Ahora les pregunto a ustedes, los salteños:

¿Realmente creen que fui yo quien inventó los videos de Palavecino negociando tráfico de influencias con Darío Monges (asesinado luego por sicarios)?

¿Creen que los vínculos entre el entonces Secretario de Seguridad de Sáenz y bandas delictivas son obra de mi imaginación? ¿Creen que los patrulleros de la Policía de Sáenz encontrados con drogas fueron una operación mía?

No hemos visto al Poder Judicial actuar de oficio en estos casos. Fue la calle y sus sospechas los que les obligo a fingir hacer algo.

A la Fiscal de ciberdelitos, Sofía Cornejo, le pregunto: ¿cuántos ahorros de salteños estafados por plataformas logró recuperar desde que se creó su fiscalía? ¿Cuántas causas vinculadas a Sáenz ha impulsado?

En cuanto a los dichos de los trabajadores forzados a declarar en esta causa, no haré comentarios. Sé que algunos fueron presionados por el Intendente de Cerrillos, Enrique Borelli, quien transmitió un mensaje del Gobernador: si no declaraban algo en mi contra, los meterían presos. Jóvenes militantes que trabajan, madres con familias a cargo, mucho no pueden hacer más que asustarse. Esto muestra cómo Sáenz maneja la provincia, decidiendo quién va preso según sus intereses.

Lo que se está discutiendo aquí es si en Salta queda algún espacio para disentir. ¿Podemos los salteños expresar algo que disguste al «Emperador» sin temer represalias judiciales?

Esto es solo el preludio de la próxima batalla: la búsqueda de un tercer mandato que la Constitución provincial prohíbe, pero que algún sector prebendario del Poder Judicial seguramente habilitará. Para ello, Sáenz necesita silenciar a quienes no se callan, porque no puede permitirse un Estrada que diga lo que nadie más se atreve.

A los salteños les digo: yo voy a seguir hablando por quienes no pueden hacerlo. Si a un Diputado Nacional lo persiguen de esta manera, ¿qué puede esperar un periodista, un docente, un jubilado o una madre? Pero tengan la certeza de que cada sesión de este 2025 me encontrarán denunciando ante todos los argentinos lo que ocurre en nuestra Salta.

Con mucho cariño.

Emiliano Estrada

Diputado de la Nación

Te puede interesar
Lo más visto