Boletazo infinito | SAETA elimina el trasbordo gratuito y amenaza ir contra el boleto gratuito

Salta07/04/2026 Golpe al bolsillo
94285-este-lunes-26-saeta-inicia-el-transbordo-entre-lineas

Tras subir el pasaje a $1.450, Claudio Mohr anunció que eliminarán la gratuidad del segundo viaje. El directorio de la empresa trata como un "regalo" lo que es una necesidad operativa de un sistema de transporte deficiente. Cruce total contra los usuarios y beneficiarios de pases libres.

Como si el aumento del 26% aplicado hace apenas horas no fuera suficiente castigo, el presidente de SAETA, Claudio Mohr, lanzó una bomba que termina de dinamitar el presupuesto de los trabajadores salteños: la empresa decidió eliminar el trasbordo gratuito.

Según Mohr, esta herramienta —que permite combinar dos colectivos pagando uno solo— es una simple "bonificación" que hoy les resulta "difícil de sostener". Lo que el funcionario omite es que el trasbordo existe porque SAETA nunca fue capaz de diseñar recorridos transversales eficientes; el usuario trasborda porque la empresa lo obliga a ir al centro para poder combinar hacia otro barrio.

La medida, que ya fue aprobada por el directorio y solo espera fecha de ejecución, es de una crueldad técnica alarmante. Para quienes pagan el boleto plano, el segundo viaje pasará a costar el 50% ($725 extra), elevando el costo de un solo trayecto a $2.175. Pero el golpe más bajo es para los sectores vulnerables: Mohr confirmó que planean quitarle el beneficio directamente a quienes viajan con gratuidades. Es decir, jubilados, estudiantes y personas con discapacidad que necesiten dos colectivos para llegar a un hospital o a una escuela, empezarán a pagar por un derecho que hasta hoy era indiscutido.

“El trasbordo fue una decisión de SAETA, no está establecido por ley”, chicaneó Mohr, dejando en claro la soberbia con la que se maneja el directorio. Tratar una necesidad operativa como un gesto de generosidad empresarial es una burla para el 15% de usuarios que ya se bajaron del sistema porque no pueden pagarlo. Mientras la empresa llora una caída en la demanda, su única respuesta es encarecer aún más el servicio, generando un círculo vicioso que terminará de vaciar los colectivos.

Para justificar este nuevo atropello, desde SAETA volvieron a agitar el fantasma del "boleto real", asegurando que sin subsidios el pasaje debería costar entre $3.400 y $3.500. Es el manual clásico del terrorismo administrativo: asustar con una cifra estratosférica para que el usuario acepte "agradecido" pagar el doble por un trasbordo o un boleto a $1.450.

El directorio de SAETA parece olvidar que el transporte es un servicio público y un derecho social, no un kiosco donde se quitan y ponen "promociones" según el balance del mes. Si el 60% del sistema ya lo financia la Provincia con los impuestos de todos los salteños, ¿con qué autoridad moral el directorio decide asfixiar aún más a quienes ya no tienen de dónde recortar? La eliminación del trasbordo es la confesión final de una gestión que se rindió ante la crisis y decidió que la variable de ajuste sea, otra vez, el vecino de a pie.

Te puede interesar
Lo más visto