La casta minera: políticos que lloran por las empresas mientras asfixian a las familias salteñas

General03/04/2026 Le Profé
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Imágen simbólica

En los pasillos de la Legislatura salteña, el cinismo parece ser la moneda de cambio corriente. Mientras el vecino de a pie hace malabares para pagar un boleto de colectivo a $1.450 y las familias ven cómo la inflación les devora el plato de comida, hay un sector de la política que tiene las prioridades invertidas. 

El reciente proyecto de ley impulsado por el bloque de La Libertad Avanza (bajo la firma de Roque Cornejo) para derogar la Ley 8.419 y eliminar las tasas a la actividad minera es la prueba obscena de a quiénes representan realmente.

Resulta indignante leer los fundamentos de este proyecto. Se llenan la boca hablando de la "Curva de Laffer" y del "ahogamiento del sector productivo" para justificar que las multinacionales mineras dejen de pagar tasas en la provincia. Curioso: para estos legisladores, la "presión impositiva" solo es un problema cuando afecta a las empresas que extraen nuestras riquezas, pero parece ser una bendición necesaria cuando se trata de cargarle el ajuste al laburante, al jubilado y a la clase media.

Mientras proponen que las mineras —el sector que más ha crecido y más divisas ha generado en los últimos años— dejen de tributar un peso extra, esos mismos políticos no han movido un dedo para proponer una rebaja fiscal que alivie el costo de la canasta básica o los servicios públicos para los salteños. Para el ciudadano común no hay "Curva de Laffer" que valga; para nosotros solo hay tarifazos, subas de impuestos municipales y un costo de vida que ya es insoportable.

Es el mundo del revés: defienden el bolsillo de los dueños del litio y del oro alegando un "daño irreversible en las finanzas empresariales", pero ignoran el daño irreversible que le están haciendo al tejido social de Salta. ¿De qué "puestos de trabajo de calidad" hablan si cada vez que las empresas ganan más, las condiciones laborales son más precarias y la riqueza se fuga de la provincia sin escalas?

Legisladores al servicio del lobby

Este proyecto de ley es un acto de beneficencia empresarial disfrazado de estrategia económica. Es la política arrodillada ante el lobby minero, entregando los pocos recursos que le quedan al Estado para sostener la salud y la educación pública, a cambio de nada. Si realmente les preocupara la "presión impositiva", estarían peleando por bajar el IVA a los alimentos o por frenar el impuestazo en los combustibles que encarece todo lo que consumimos.

Pero no. Prefieren ser los abogados de los que más tienen. Prefieren que el ajuste lo pague la madre que no puede comprar los útiles escolares antes que la empresa que se lleva el mineral en bruto. Mientras los políticos sigan gobernando con el manual de las corporaciones bajo el brazo, Salta seguirá siendo una provincia rica con un pueblo cada vez más pobre. Es hora de que se saquen la careta: no son "libertarios" ni "defensores del desarrollo", son simplemente los gerentes de turno de un saqueo que no conoce de límites éticos.

Una comparativa necesaria

La gravedad de este "regalito" a las mineras se dimensiona cuando miramos lo que la provincia deja de percibir por esta desidia legislativa. Lo que las empresas dejarían de pagar si prospera esta derogación equivale, lisa y llanamente, a la construcción y equipamiento de diez centros de salud de alta complejidad en el interior profundo de Salta, allí donde hoy falta hasta el algodón.

El "regalo" a las mineras equivale a 10 centros de salud nuevos para Salta

Con ese dinero que pretenden "perdonar" a las corporaciones se podrían garantizar cinco mil becas universitarias completas para jóvenes de la Puna o financiar el mantenimiento total de la Ruta 51 sin tener que mendigar fondos a una Nación que nos dio la espalda. Incluso se podría haber evitado el último "boletazo" del transporte urbano si existiera la voluntad política de priorizar el bienestar social por sobre la rentabilidad extractiva.

Es hora de que los legisladores se saquen la careta y expliquen por qué el bolsillo de una multinacional es más sagrado que el plato de comida de la ciudadanía salteña. Presentar este proyecto como una vía para el "desarrollo" es una mentira deliberada; el verdadero desarrollo se logra con hospitales equipados, escuelas con presupuesto y un transporte accesible, no con una provincia que regala sus recursos a cambio de una promesa de "derrame" que nunca llega a los barrios.

Mientras la clase política siga actuando como el brazo legal de las empresas mineras, Salta seguirá siendo una tierra de contrastes obscenos: exportando lingotes de oro y litio mientras importa pobreza y desfinanciamiento sanitario. No son defensores de la producción, son simplemente los gerentes de turno de un saqueo que se lleva la riqueza y nos deja el agujero en la montaña y en el presupuesto público.

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