El boleto trepa a $1.450 y Saeta ya prepara el próximo tarifazo

General03/04/2026 Transporte de lujo, salarios de miseria
saeta

La AMT autorizó un aumento de $300 que lleva el pasaje a niveles prohibitivos. Mientras los usuarios hacen malabares para llegar a fin de mes, la empresa advierte que la suba "nació vieja" y pide más.

La planilla de Excel de Saeta y el Gobierno provincial volvió a ganarle la pulseada a la realidad económica de los salteños. La Autoridad Metropolitana de Transporte (AMT) oficializó lo que ya era un secreto a voces: a partir de ahora, viajar en colectivo en el área metropolitana costará $1.450. Este incremento de $300 se fundamenta en el combo de siempre: suba de combustibles, paritarias del sector y la ya crónica quita de subsidios nacionales. Sin embargo, lo que más indigna a los usuarios no es solo el monto actual, sino la amenaza latente de que esto es solo el comienzo.

Desde las oficinas de Saeta, lejos de mostrar empatía con el pasajero que debe tomar cuatro colectivos por día para trabajar, ya deslizaron que el nuevo valor quedó "desactualizado" antes de entrar en vigencia. Bajo la lógica empresarial de los costos operativos, el boleto debería ser aún más caro, ignorando por completo que el salario promedio en Salta no corre a la misma velocidad que el surtidor de gasoil. Esta "actualización permanente" convierte al transporte público en un servicio de lujo, expulsando del sistema a miles de trabajadores que ya no saben de dónde recortar.

Mientras la AMT firma las resoluciones de aumento casi por compromiso burocrático, la calidad del servicio sigue siendo la gran deuda pendiente. Los vecinos de los barrios periféricos denuncian frecuencias que se estiran hasta la desesperación y unidades que, en hora pico, viajan al límite de su capacidad. Para el Gobierno de Sáenz y la gestión de Claudio Mohr, la única solución frente a la crisis de financiamiento parece ser trasladar el costo íntegramente a la población trabajadora, protegiendo la rentabilidad de las concesionarias que cobran por kilómetro recorrido, sin importar si el servicio es eficiente o humano.

Este nuevo "boletazo" llega en el peor momento, con una inflación que no da tregua y una pobreza que en el interior de la provincia ya araña el 50%. Al ritmo que vamos, el colectivo dejará de ser una herramienta de movilidad para transformarse en un obstáculo infranqueable para el acceso al trabajo y al crecimiento individual. La pregunta que queda flotando en las paradas de Salta es clara: ¿Hasta dónde llegará la soga antes de que el sistema colapse por falta de pasajeros que puedan pagarlo?

Te puede interesar
Lo más visto