Comienza el Milagro: la fe, el esfuerzo y la solidaridad que unen a los peregrinos de Molinos

Salta07/08/2026 Milagro de fe

image

A un mes de iniciar una de las travesías más esperadas hacia la Catedral Basílica, la comunidad calchaquí se prepara para una caminata de cinco días donde la devoción multiplica las fuerzas y transforma a los caminantes en una gran familia.

No hay viento, calor ni cansancio capaz de detener la fe que nace en Molinos. El próximo 7 de septiembre, como ocurre cada año, alrededor de 150 peregrinos emprenderán una caminata de cinco días hacia la Catedral Basílica de Salta. Sin embargo, cuando el grupo cruce el atrio del Milagro ya no serán 150: en el camino se habrán convertido en más de 300 personas, unidas por una misma esperanza y devoción hacia el Señor y la Virgen del Milagro.

"La peregrinación empieza mucho antes de dar el primer paso", contó Juan Pablo Ordóñez, uno de los referentes del grupo. Detrás de esos cinco días de andar por los Valles Calchaquíes hay meses de preparación coordinados junto a la parroquia, la Municipalidad de Molinos y la comisión organizadora encabezada por David Rueda. A través de reuniones, rifas y el aporte solidario de cada participante, logran reunir los recursos necesarios para cubrir la alimentación, la logística y los elementos indispensables para el viaje.

A lo largo del duro recorrido, la solidaridad de los salteños se hace presente en cada tramo del camino, donde vecinos y distintas instituciones ofrecen un plato de comida, una fruta, un vaso de agua o un lugar para descansar. "Es algo que hay que vivirlo. Es diferente que uno lo cuente a sentir esa bondad en el camino", aseguró Ordóñez, destacando que el esfuerzo físico queda en un segundo plano frente a la entrega espiritual.

Si bien el trayecto expone a los caminantes a las rigurosas condiciones del clima, con temperaturas que superan los 30 grados, fuertes vientos y extensas jornadas bajo el sol, los peregrinos coinciden en que no existe un tramo imposible. El primer día presenta uno de los desafíos más exigentes al descender hacia Los Colorados para realizar la primera noche de descanso, pero cada paso es vivido como un sacrificio ofrecido por la salud, el trabajo, la familia y, en esta edición, especialmente por la paz. Al final de la travesía, la mayor recompensa no es haber completado los kilómetros, sino llegar para rendir adoración al Señor y la Virgen del Milagro.

Te puede interesar
Lo más visto