Milei viaja por 19ª vez a Estados Unidos mientras ignora a nueve provincias argentinas

Política21/09/2026 Gira perpetua

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Mientras el interior federal sufre el ahogo presupuestario, la paralización de la obra pública y el desplome de las economías regionales, la agenda internacional del presidente Javier Milei vuelve a encender las alarmas por el desprecio a las provincias y el manejo discrecional de los fondos públicos. El mandatario prepara su decimonovena visita a los Estados Unidos, un raid internacional que contrasta de manera obscena con una deuda institucional imperdonable: a varios meses de gestión, todavía hay nueve provincias argentinas que el jefe de Estado jamás pisó desde que asumió el poder.

El nuevo periplo norteamericano no hace más que profundizar los cuestionamientos en torno a la opacidad que rodea a cada desplazamiento presidencial. Ante reiterados pedidos de acceso a la información pública, la administración libertaria continúa blindando los números oficiales: se desconoce el costo real de las delegaciones, quiénes integran las comitivas oficiales, qué aportes de terceros financian estas travesías y bajo qué condiciones se explota comercial e ideológicamente la investidura presidencial en foros extranjeros.

La devoción casi monomaníaca de Milei por los Estados Unidos —donde confluyen cumbres ultraliberales, premiaciones autogestionadas y reuniones con popes de la tecnología— funciona en paralelo a un riguroso aislamiento de las realidades provinciales. Mientras provincias enteras reclaman fondos para sostener servicios básicos, caminos o salarios, la Casa Rosada prioriza un esquema de política exterior personalista donde los recursos del Estado se esfuman en vuelos, traslados y custodias de comitivas cuyo detalle exacto es mantenido bajo siete llaves.

La opacidad en el uso de los aviones oficiales, la negativa a transparentar facturas de hoteles y viáticos, y la borrosa línea entre los viajes de carácter oficial y los périplos de tinte ideológico personal configuran un combo de oscurantísmo político inédito. Así, mientras el relato oficial predica el ajuste y la motosierra para el conjunto de la ciudadanía, la casta viajera del Ejecutivo mantiene intactos sus privilegios de jet-set a costa del erario público, consolidando un modelo donde gobernar se transformó en un tour extranjero perpetuo.

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