Karina Milei busca delegar la visita del Papa en una wedding planner

Política31/08/2026 Casta para todo

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La inminente llegada del papa León XIV al país quedó envuelta en un clima de profunda tensión política y operativa, luego de que se conociera la intención de la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, de recentralizar la organización de los actos oficiales y delegar la logística en personas de su círculo íntimo que carecen por completo de experiencia en eventos de masividad internacional.

Lejos de dimensionar el despliegue técnico y de seguridad que requiere un acontecimiento de esta magnitud —calculado por especialistas en el equivalente a "treinta o cuarenta canchas de River en simultáneo"—, la hermana del Presidente pretende manejar los hilos de la visita a través de allegados provenientes del rubro de la organización de casamientos y festejos sociales. La decisión generó un inmediato rechazo y un profundo malestar tanto en el gobierno porteño como en las administraciones de las provincias que formarán parte del recorrido papal.

Las rispideces comenzaron a escalar al compás de los desacuerdos sobre las locaciones. Mientras Karina Milei deslizó la insólita ocurrencia de realizar la misa central en Tecnópolis —un predio con capacidad para apenas 200 mil personas frente a una expectativa de convocatoria que oscila entre los dos y cuatro millones de fieles—, los equipos técnicos advierten que la única opción viable por dimensiones e infraestructura es la explanada de la Basílica de Luján. Sin embargo, detrás de la resistencia a elegir el histórico santuario bonaerense asoma la mezquindad política: evitar que un municipio opositor se luzca con el evento más recordado de la gira.

El nerviosismo de los gobernadores y funcionarios no es infundado. En las reuniones de coordinación encabezadas junto a la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, la comitiva de la Secretaría General incorporó a figuras sin antecedentes en la materia, generando terror entre los productores experimentados de espectáculos públicos.

"A las reuniones llevan a una tal Florencia que tiene como experiencia la organización de casamientos y bar mitzvah. Y le quieren delegar el armado de la logística", graficó con preocupación un referente del sector consultado por la organización.

Detrás de la improvisación técnica, el verdadero trasfondo que enciende luces de alerta es el manejo presupuestario. Con la excusa de que los plazos apremian y bajo el paraguas de una millonaria operatoria que podría demandar entre 15 y 20 millones de dólares, el tándem que responde a Karina planea esquivar los controles de las licitaciones públicas para canalizar todos los gastos mediante contrataciones directas.

Especialistas en producción advierten que la visita exigirá la movilización absoluta de los recursos técnicos disponibles en el país —incluyendo el acopio masivo de pantallas gigantes y sistemas de sonido para cubrir kilómetros de vallados, postas de hidratación y hospitales de campaña ante el inminente calor—. Entregar semejante infraestructura en manos de inexpertos abre la puerta a un festival de negociados y a un papelón logístico sin precedentes, donde la fe de millones de fieles queda subordinada a los antojos de la casta palaciega.

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