Las industrias de Salta operan al 70% por falta de gas y advierten por suspensiones de personal

General05/06/2026 Previsión cero
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La falta de previsión del Gobierno nacional y una distribución discrecional de los recursos energéticos volvieron a colocar al interior profundo del país en una situación de extrema vulnerabilidad. La Unión Industrial de Salta (UIS) elevó un enérgico reclamo formal ante la Secretaría de Energía de la Nación, denunciando que una resolución de Energía Argentina (Enarsa) recortó de manera drástica el volumen de gas destinado al Norte argentino para redireccionarlo hacia otras regiones.

La entidad advirtió que las restricciones ya vigentes amenazan con paralizar plantas fabriles enteras y desencadenar suspensiones masivas en un sector que genera unos 80.000 puestos de trabajo en la provincia, golpeando de lleno la subsistencia de pueblos enteros que dependen de las economías regionales.

El escenario invernal se anticipa crítico debido a un drástico cambio en las reglas de juego dispuesto por el Ejecutivo nacional. Históricamente, el Estado asumía la contratación de importaciones de gas natural licuado (GNL) para mitigar los faltantes durante los meses de temperaturas bajas; sin embargo, este año la administración central optó por transferir dicha responsabilidad de abastecimiento al sector privado. Esta improvisación comercial implicó que recién durante el mes de mayo se comenzaran a discutir los esquemas de provisión para el invierno, dejando desamparada a la actividad fabril frente a la llegada del frío.

El trasfondo técnico de la crisis energética revela una asimetría histórica que perjudica de manera directa al aparato productivo del Noroeste Argentino (NOA). Los detalles del conflicto fueron expuestos por el vicepresidente de la UIS, Julio Fazio, quien precisó las cifras que ponen en jaque la competitividad de las empresas locales:

  • El recorte de Enarsa: La resolución oficial restó aproximadamente 1,2 millones de metros cúbicos diarios de gas a la región del Norte, un volumen que fue derivado para abastecer el consumo de otras zonas del territorio nacional.

  • El impacto inmediato: A pesar de no haberse registrado aún temperaturas invernales extremas, las industrias salteñas ya padecieron restricciones severas, operando durante cinco jornadas consecutivas a apenas el 70% de su capacidad de consumo habitual.

  • El paliativo insuficiente: Ante la emergencia, las gestiones de los gobernadores de Salta y Tucumán, Gustavo Sáenz y Osvaldo Jaldo, lograron que YPF detuviera una turbina en la refinería de Refinor para liberar al sistema 450.000 metros cúbicos diarios. No obstante, Fazio aclaró que esta medida apenas cubre un tercio de la demanda real de la industria del Norte, la cual promedia justamente los 1,2 millones de metros cúbicos por día.

La preocupación del sector empresarial fue trasladada de primera mano al ministro de Producción y Desarrollo Sustentable de Salta, Ignacio Lupión. En dicho encuentro, los industriales manifestaron que la falta de previsión nacional forzará a las firmas locales a evaluar esquemas de suspensiones de personal y reducciones de turnos de producción para hacer frente al bache energético, en un contexto macroeconómico local que ya arrastra bajos niveles de consumo.

La alarma social excede los despachos empresariales debido al rol vertebrador que las fábricas cumplen en el interior salteño. Establecimientos radicados en localidades como Apolinario Saravia y El Galpón constituyen el motor económico exclusivo de sus parajes; paralizar sus maquinarias equivale a congelar la actividad comercial y los ingresos de comunidades enteras.

Según las estimaciones de la Unión Industrial, la manufactura salteña sostiene de manera directa a 20.000 trabajadores y genera otros 60.000 empleos indirectos, transformando el faltante de gas en una crisis social transversal que amenaza el sustento de miles de familias de la provincia.

La exigencia del sector productivo no se limita a la urgencia del corto plazo, sino que demanda una revisión profunda de la matriz de distribución que repare las inequidades de una región que, paradójicamente, abasteció de gas al país durante décadas pagando tarifas más caras que el centro porteño.

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