Política

Un "corralito" bancario provocó la caída del presidente paraguayo Santiago Peña

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El colapso de Ueno Bank y el congelamiento de 850 millones de dólares en fondos públicos y de la previsión social desencadenaron la renuncia del mandatario paraguayo, Santiago Peña; sin embargo, la Cámara de Diputados rechazó su dimisión para evitar que acceda al fuero de senador vitalicio e impulsó un juicio político unánime que ahora define el Senado.

La República del Paraguay se encuentra inmersa en su mayor sacudida política y financiera desde la destitución de Fernando Lugo en 2012. Este jueves 5 de noviembre de 2026, el presidente Santiago Peña presentó su renuncia al cargo a través de un mensaje grabado, acorralado por un escándalo de corrupción y abuso de poder tras el colapso e intervención de Ueno Bank, una entidad financiera digital a la que el mandatario estuvo vinculado comercialmente hasta marzo de 2025. Sin embargo, en una jugada de alto impacto institucional, la Cámara de Diputados rechazó su dimisión e impulsó por unanimidad un juicio político por mal desempeño para lograr su destitución efectiva y evitar que obtenga los fueros parlamentarios como senador vitalicio.

El detonante de la caída del jefe de Estado fue la decisión tomada por el Banco Central del Paraguay (BCP) el pasado martes, al ordenar el proceso de resolución y congelamiento de operaciones de Ueno Bank debido a severos problemas de insolvencia y la detección de créditos irregulares a empresas vinculadas. La medida provocó un masivo "corralito financiero" que dejó sin acceso a sus cuentas a más de tres millones de usuarios y congeló 850 millones de dólares, de los cuales unos 380 millones corresponden al Instituto de Previsión Social (IPS), afectando directamente la caja de jubilaciones y la cobertura de salud de cientos de miles de trabajadores paraguayos.

La crisis detonó por los estrechos lazos entre Peña y la conducción del grupo financiero. Poco después de asumir la Presidencia en agosto de 2023, Peña nombró al entonces titular de Ueno, Carlos Carvallo, al frente del Banco Central, generando una red de influencias que facilitó la inyección masiva de depósitos estatales hacia el banco digital. La reciente renuncia de Carvallo y las posteriores detenciones de ocho ejecutivos del grupo empresarial terminaron por pulverizar la legitimidad del mandatario, desatando multitudinarias protestas en las calles de Asunción que fueron reprimidas con violencia por la policía.

En el ámbito legislativo, Peña sufrió la pérdida total de su respaldo político cuando el propio presidente del Partido Colorado, el exmandatario Horacio Cartes —histórico padrino político de Peña—, junto con la bancada oficialista en el Congreso, le soltaron la mano públicamente para despegarse del saqueo de los fondos públicos. Mientras la Fiscalía General del Estado prepara imputaciones penales contra Peña a través de la Unidad Especializada de Delitos Económicos y Anticorrupción, la Cámara de Diputados desestimó el juicio político contra el vicepresidente Pedro Alliana, limpiando el terreno para que tome las riendas del Poder Ejecutivo hasta completar el mandato constitucional en 2028.