Tras los megaallanamientos textiles, los controles ahora apuntan a la electrónica y artículos del hogar

Judiciales26/05/2026 Guerra contra el contrabando
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La espectacular saga de siete allanamientos simultáneos ejecutados por Gendarmería Nacional en la capital salteña, que incluyó el secuestro de más de 21.000 prendas de vestir, vehículos y el congelamiento de una cuenta bancaria con 1.180 millones de pesos, marcó apenas el inicio de una ofensiva mucho más amplia. En el sector comercial salteño ya se instaló un fuerte estado de alerta: el mensaje oficial de "dejen de contrabandear" se extenderá de manera progresiva hacia los locales de tecnología, telefonía celular, bazar y electrodomésticos que operan sin trazabilidad legal.

Los procedimientos ordenados por el Juzgado Federal de Garantías N.º 2 y la Unidad Fiscal Federal de Salta dinamitaron la aparente tranquilidad del circuito informal que abastece a comercios instalados en pleno centro, abriendo un debate definitivo sobre la naturalización del delito aduanero. El decomiso récord de indumentaria y calzado trucho dejó en evidencia un esquema de lavado y evasión monumental que excede por completo al rubro textil y que tiene su origen principal en el ingreso fronterizo ilegal desde Bolivia.

El balance oficial de los operativos llevados a cabo por la Unidad de Investigaciones de Delitos Complejos de Gendarmería impactó por sus cifras. Además de las miles de camperas, buzos y zapatillas sin aval aduanero, las fuerzas federales incautaron más de 7,6 millones de pesos en efectivo, máquinas contadoras de billetes, sistemas de videovigilancia y un parque automotor compuesto por dos camionetas y siete vehículos medianos.

Sin embargo, el golpe patrimonial más severo fue el congelamiento judicial de una cuenta bancaria sospechosa que registraba acreditaciones por la sideral cifra de 1.180 millones de pesos. Toda la mercadería textil quedó retenida a disposición de la delegación Pocitos de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA, ex AFIP), mientras los propietarios de firmas bajo la lupa —como el conocido local céntrico "Divinas"— ensayan descargos públicos asegurando poseer facturas que respalden su capital de trabajo.

Electrónica y bazar: los próximos en la lista de Gendarmería

Fuentes vinculadas a la investigación confirmaron que la intención oficial es restablecer reglas de juego equitativas para frenar la competencia desleal que asfixia al comercio formal. Bajo esa premisa, los próximos operativos conjuntos entre fuerzas nacionales, provinciales y organismos municipales pondrán la lupa sobre los locales de venta de productos "importados" de tecnología y hogar.

El diagnóstico de las autoridades es idéntico al del rubro textil: las vitrinas salteñas están inundadas de teléfonos celulares y accesorios sin certificación técnica ni facturación de origen, electrodomésticos importados que carecen de garantías oficiales, y herramientas o bicicletas que ingresaron al país evadiendo los controles de Aduana. Con la advertencia de que la informalidad dejará de ser una ventaja tolerada en la provincia, la dinámica comercial de Salta ingresa a un escenario de fiscalización estricta donde los circuitos fronterizos tradicionales ya no gozan de impunidad regulatoria.

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