Salta dejó de recibir $47.000 millones de Nación y los municipios entran en zona de riesgo

General15/05/2026 Alerta financiera
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El ministro de Economía, Roberto Dib Ashur, confirmó que la caída de la coparticipación nacional durante el primer cuatrimestre del año ya representa un agujero fiscal millonario para la provincia. Si bien garantizó el pago del aguinaldo para los estatales el próximo 16 de junio, admitió que el interior atraviesa una situación crítica: sin la asistencia directa de la Provincia, los intendentes no podrían afrontar sus compromisos salariales.

La retracción del consumo y la actividad industrial ha golpeado directamente la recaudación de impuestos nacionales como el IVA y Ganancias, lo que se traduce en una merma sistemática de los envíos hacia Salta. Según el diagnóstico de Dib Ashur, si la economía se mantuviera en los niveles del año pasado, la provincia contaría hoy con $500.000 millones adicionales. Ante este escenario de "asfixia financiera", el Ejecutivo provincial debió establecer un piso de coparticipación (tomando febrero como base) para que ninguna comuna reciba menos recursos y pueda garantizar el funcionamiento básico.

Previsión frente al ajuste

A pesar de que Salta registró en abril la mayor caída del país en transferencias automáticas (un 11% en términos reales), el ministro destacó que los seis años de equilibrio fiscal y el proceso de desendeudamiento —que redujo la deuda pública en 444 millones de dólares desde 2019— permiten hoy dar certezas a los trabajadores.

"El aguinaldo está garantizado para el 16 de junio", reafirmó, aunque aclaró que para lograrlo se debieron reordenar prioridades y absorber con fondos propios obras que Nación paralizó, como las 2.000 viviendas sociales inconclusas.

Municipios: el mapa de la dependencia

El impacto no es parejo en todo el territorio. Mientras la Capital encabeza el ranking de recursos previstos con más de $106.000 millones, localidades pequeñas como Aguas Blancas, Los Toldos y General Pizarro manejan presupuestos ínfimos que las vuelven totalmente dependientes del auxilio central.

"Si la provincia no nos ayuda, no podríamos pagar sueldos ni el aguinaldo", es el grito que resuena entre los jefes comunales del interior profundo.

Para el segundo semestre, el panorama sigue siendo reservado. Si bien sectores como la energía muestran señales positivas, la industria y la construcción continúan en caída libre. Ante esto, la estrategia salteña apunta a los organismos internacionales: gestiones activas ante el BID, el Banco Mundial y la CAF para sostener la inversión pública y el empleo mientras Nación mantiene el grifo cerrado.

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