“Mi hija murió por negligencia médica y quirófanos insalubres” | La grave denuncia que Mariana Aranda trajo a la capital

Judiciales19/06/2026 Justicia por Valentina y Evangelina

image (3)

El dolor desgarrador por una doble pérdida familiar empujó la ejecución de una de las mayores muestras de sacrificio y resistencia civil que se recuerden en la provincia. Mariana Aranda ingresó a la capital salteña tras caminar a pie durante once jornadas consecutivas desde la localidad de General Enrique Mosconi, uniendo el norte provincial con el centro del poder político y judicial por las banquinas de la Ruta Nacional 34.

La mujer marchó con el único objetivo de denunciar que en los departamentos del norte no existen garantías institucionales para litigar y exigir el traslado inmediato a Salta Capital de la causa que investiga el fallecimiento de su hija Valentina y de su nieta Evangelina, ocurridos con apenas cinco días de diferencia en octubre del año pasado.

La tragedia familiar se desencadenó a principios de octubre de 2025. Valentina no falleció por complicaciones naturales del parto; según la denuncia contundente de su madre, su muerte fue la consecuencia directa de trágicas negligencias médicas y de la utilización de quirófanos que se encontraban en condiciones de total insalubridad.

El protocolo médico se convirtió en una trampa mortal: tras no respetarse los plazos ni los insumos en tiempo y forma, la joven fue sometida a cuatro cirugías de urgencia en menos de nueve días hasta que su cuerpo colapsó el 5 de octubre. Solo cinco días después, el 10 de octubre, falleció su bebé Evangelina, quien tenía apenas catorce días de vida, dejando a la familia destruida y en pie de guerra contra el sistema sanitario norteño.

El desgaste de transitar los pasillos de los tribunales de Tartagal sin recibir respuestas llevó a la mujer a poner el cuerpo como última instancia de visibilización. El desafío físico fue extremo para una persona que, según confesó, no acostumbraba a caminar más de seis cuadras sin agitarse. Mariana afrontó los cientos de kilómetros cargando con una hernia de disco crónica, dolores musculares agudos y los pies completamente cubiertos de ampollas y heridas abiertas causadas por el asfalto.

Durante la travesía, la hostilidad del camino fue mitigada por la profunda solidaridad de los vecinos de distintas localidades de Salta y Jujuy, quienes salieron a la ruta para ofrecerle alojamiento, comida y curaciones, confirmando que el sector que menos recursos tiene siempre termina siendo el que más colabora con las causas justas.

Al arribar a Salta Capital, la movilización logró romper el cerco burocrático. Aranda fue recibida por las máximas autoridades del Ministerio Público Fiscal y mantuvo audiencias con funcionarios del gabinete provincial, incluido el ministro de Salud de la Provincia. Con el patrocinio legal de nuevos abogados matriculados en la capital, la mujer ratificó que todas las pruebas sobre la mala praxis ya fueron aportadas a los expedientes y cerró su descargo aclarando que su familia no busca venganza sino justicia, sembrando un precedente histórico sobre el calvario que deben padecer las madres del interior para que los tribunales salteños miren hacia el norte desamparado.

Te puede interesar
Lo más visto