Alerta por suicidios en jovenes | Guía indispensable para detectar conductas de riesgo y cuidar la salud mental

General10/09/2026 Septiembre amarillo

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En el marco de la conmemoración del Día Mundial para la Prevención del Suicidio, la provincia atraviesa un escenario alarmante. Tras confirmarse que el último año registró un incremento significativo en las tasas a nivel nacional y que Salta alcanzó su pico histórico en la notificación de eventos, las autoridades sanitarias y profesionales de la salud mental salieron a marcar la cancha frente a una problemática que no da tregua y que golpea con fuerza en la etapa de mayor vulnerabilidad: la adolescencia.

Desde el área oficial, el secretario de Salud Mental y Adicciones, Martín Teruel, remarcó que la fecha interpela a repensar la urgencia de construir redes comunitarias de cuidado, garantizar el acceso a tratamientos profesionales y erradicar el silencio. Sin embargo, el dato crudo expone el fracaso de las políticas de contención estructurales en un territorio donde el sufrimiento social se profundiza.

Lejos de tratarse de un hecho aislado o repentino, los especialistas insisten en que el suicidio es un proceso multicausal con etapas e indicios previos. En diálogo con medios locales, la psicóloga Leila Paz, integrante del Equipo Interdisciplinario de la Asesoría de Cafayate, advirtió sobre la necesidad de estar atentos a los cambios conductuales que suelen encubrir un profundo malestar emocional.

Para estar alerta hay que saber a qué

Entre las primeras alertas se encuentran las alteraciones drásticas en los hábitos de sueño —pasar de dormir muy poco a permanecer demasiado tiempo en cama— y los desajustes en la alimentación, manifestados en pérdidas marcadas de apetito o episodios de ingesta excesiva. A esto se suma un progresivo aislamiento social, el alejamiento voluntario del círculo de amigos, la pérdida absoluta de interés por actividades que antes resultaban atractivas y la negativa persistente a establecer vínculos.

Los especialistas recalcan que estos indicadores deben leerse en sintonía con el contexto del joven, contemplando situaciones traumáticas como separaciones, pérdidas afectivas, acoso escolar, abusos o vivencias de violencia intrafamiliar. Incluso, advirtieron que la hiperactividad o el humor constante pueden funcionar como mecanismos de defensa que ocultan una depresión profunda. Desprenderse de objetos preciados o dejar asuntos organizados como si se tratara de una ausencia definitiva son otros gestos límite que exigen una intervención inmediata.

Romper el silencio y la trampa de la subestimación

Frente a este panorama, el rol del entorno familiar y social resulta determinante. Los profesionales advierten que frases hechas como "ya se te va a pasar", "no pienses así" o minimizar el sufrimiento tratándolo como una broma o un llamado de atención banal, actúan como barreras que cierran el diálogo y profundizan la desesperanza. La clave protectora radica en la calidad de los vínculos, la escucha activa y la valentía de preguntar sin miedo ni tapujos qué le pasa al otro.

Ante una situación de crisis, riesgo inminente o pedido de auxilio, es vital no naturalizar ni demorar la respuesta institucional:

  • Emergencias policiales y médicas: Llamar de inmediato al 911 o acudir a la guardia del hospital más cercano.

  • Asistencia especializada en Salta: El programa del IAS atiende en calle Sarmiento 655 y cuenta con la línea de contacto telefónico 4213387.

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