Mientras Milei habla de reelección, en Salta crece la crisis alimentaria: “1 de cada 4 hogares elimina al menos una comida por día”

Política26/05/2026 Argentina implosiona

En medio de una sostenida baja en los niveles de confianza sobre su gestión, el presidente Javier Milei comenzó a proyectar abiertamente su continuidad política y reafirmó que buscará la reelección. El anuncio, llega en un momento delicado para el oficialismo, marcado por el desgaste social del ajuste y una percepción pública que viene deteriorándose desde hace medio año.

Milei empezó a hablar abiertamente de reelección y aseguró a Perfil que su gobierno avanza hacia un futuro de crecimiento y estabilidad. Sin embargo, mientras la Casa Rosada celebra indicadores económicos y proyecta continuidad política, en distintos puntos del país la realidad social muestra señales cada vez más preocupantes.

En Salta, un relevamiento realizado por el Instituto de Investigación Social, Económica y Política Ciudadana (ISEPCi) encendió una fuerte alarma sobre el deterioro de las condiciones de vida en los barrios populares. Según detalló Federico Maigua, director provincial del organismo, al programa De Buena Fuente, “1 de cada 4 hogares elimina al menos una comida por día”.

El dato surge de encuestas realizadas en sectores vulnerables de la provincia y refleja una situación crítica: el 25% de las familias consultadas afirmó que deja de consumir alguna de las comidas principales: desayuno, almuerzo, merienda o cena, todos o casi todos los días por falta de recursos.

La cifra aparece en un contexto donde el gobierno nacional insiste en destacar la baja de la inflación y señales de recuperación económica. Milei incluso volvió a reafirmar esta semana que buscará la reelección y sostuvo que compite “contra sí mismo haciendo cada día un gobierno mejor”.

Pero mientras el oficialismo apuesta a los indicadores macroeconómicos y a la narrativa del “ordenamiento económico”, en la calle el impacto del ajuste sigue golpeando con fuerza. El aumento de alimentos, tarifas y servicios básicos profundizó el deterioro del poder adquisitivo, especialmente en trabajadores informales, jubilados y familias de sectores populares.

Desde ISEPCi advirtieron que el recorte en el consumo ya no pasa únicamente por dejar productos de primeras marcas o reducir gastos secundarios, sino directamente por saltear comidas. Una postal que expone el nivel de fragilidad social que atraviesan miles de hogares.

La situación también se da en paralelo a la caída sostenida de la confianza en el Gobierno nacional, que según distintos indicadores ya acumula seis meses consecutivos en baja. El contraste entre el discurso triunfalista de Milei y las dificultades cotidianas empieza a abrir una grieta cada vez más visible y profunda.

En Salta, donde los índices de pobreza e informalidad históricamente se ubican por encima de la media nacional, el impacto del ajuste se siente con más crudeza. Y mientras desde Nación se habla de futuro y reelección, en muchos hogares la discusión sigue siendo mucho más urgente: qué comida se puede sostener y cuál habrá que dejar afuera.

Te puede interesar
Lo más visto