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Gobierno ausente | Otra niña Wichi muere por desnutrición

Una vez más, las comunidades originarias son noticia. Tristemente, Griselda Tejerina López de tan solo dos años falleció en su casa, en el municipio de Embarcación, producto de un cuadro de desnutrición crónico, una situación que se vive constantemente  en el norte y que sigue sorprendiendo la falta de interés y ayuda por parte del gobierno tanto nacional como provincial.

No necesitan carruseles caros o trenes, simplemente necesitan alimentarse adecuadamente y que el estado pueda brindarles la ayuda necesaria para poder «vivir». Algo que resulta quizás fácil pero que ante el desinterés de los políticos se hace se hace cada vez más difícil.

El tiempo pasa y las comunidades originarias están siendo olvidadas y nos rodean las noticias sobre el fallecimiento de niños inocentes. Esta vez, producto de la necesidades,  de la falta de ayuda,  Griselda Tejerina López de dos años falleció en Dragones, una localidad salteña perteneciente al Departamento de San Martín, dependiente de la municipalidad de Embarcación.

Médicos forenses confirmaron que la pequeña murió cerca de las 5.30 del día domingo con un diagnóstico de desnutrición crónica.

Tal como lo manifestó el gerente del Hospital San Roque de Embarcación, Facundo Orozco, «La causa que puso el médico legal fue muerte súbita. Pero la nena estaba en bajo peso».

Uno de los graves problemas de esta situación es que se dejó de dar la leche y esto sin lugar a dudas perjudicó y perjudica a muchas familias  de las comunidades originarias, de escasos recursos.

La gerente del Hospital de Orán, Gladys Laime expresó que no se enviaba más leche por una decisión del gobierno nacional. «Nosotros teníamos un stock y dimos prioridad a los pacientes de bajo peso».

Por otro lado, tal como lo informó el medio nacional Página12, fuentes del Hospital de Santa Victoria Este (municipio de Rivadavia, con la mayor cantidad de población originaria), indicaron que desde hace tres meses se dejó de entregar la leche que antes era destinada a todos los niños y niñas y las embarazadas.

«Acá, sin importar si el chico está con bajo peso o no, solo te daban la leche hasta que cumple un año», expresó una mamá de la zona que puso en aviso de esta muerte. Sostuvo que también se enteró ayer que el beneficio había sido suspendido.

Desde el Ministerio de Salud de la Nación se respondió que el dinero que se volcaba a la compra de la leche que se repartía en los centros de salud se incorporó en la asignación universal por hijo (AUH) y por embarazo (AUE).

El anuncio de este cambio de política se hizo el 7 de marzo pasado, entre el Ministerio de Salud de la Nación y la ANSeS. Los organismos indicaron que la decisión se tomó en el marco de la Ley 27.611 de Atención y Cuidado Integral de la Salud durante el Embarazo y la Primera Infancia, conocida como Ley 1000 días. La normativa «garantiza la provisión pública y gratuita de insumos fundamentales para personas gestantes durante el embarazo y para los niños y las niñas hasta los tres años que no posean cobertura por parte de obras sociales y empresas de medicina prepaga», indica el comunicado oficial.

En aquel momento, la ministra de Salud de la Nación, Carla Vizzotti, detalló que «es un importe que se suma a la Asignación Universal por Hijo o por Embarazo para poder trabajar, en conjunto con ANSeS, específicamente en el tema leche a fin de favorecer la alimentación saludable» por lo que desde la Secretaría de Acceso a la Salud se trabajará «para que esos fondos a los que acceden directamente las familias puedan traducirse en mejor alimentación para niños y personas gestantes». 

Sin ayuda, resulta cada vez más difícil para las comunidades originarias poder sobrevivir, ante la indiferencia del estado, que a pesar de los constantes casos de niños que mueren por desnutrición, aun no ha «querido» hacer nada al respecto.




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