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Cultivo cannábico: más de 33 mil personas se inscribieron en Reprocann

El 1 de marzo se conoció el proyecto que Alberto Fernández enviaría a la apertura de sesiones ordinarias para el 2021. El mismo preveía el cultivo de cannabis con fines de industrialización para uso medicinal e industrial. Las estimaciones indican que triplicaría su volumen de negocios en los próximos cinco años.

Por eso, este 2021 quizás sea recordado como un año visagra en la historia del cannabis en Argentina. A partir de marzo cultivar y trasladar cannabis con fines medicinales comenzó a tener un marco de legalidad.

Según los últimos datos de Ministerio de Salud de la Nación (MSN), más de 33 mil personas ya están legalmente habilitadas para plantar y transportar flores ya aceites por todo el país.

Los datos surgen del Registro del Programa de Cannabis Medicinal, conocido como Reprocann. A partir de esta herramienta, una persona es usuaria medicinal puede obtener un certificado que le permite:

– Tener entre 1 y 9 plantas en floración, sin límite de plantines
– Transportar entre 1 y 6 frascos de 30ml o hasta 40 gramos de flores secas
– El gran límite de esta regulación parcial es que se trata de un derecho que solo asiste a usuarios y usuarias medicinales. Para confirmarlo, el programa exige que un médico recete el cannabis y valide el cultivo.

Para registrarse el sistema funciona de la siguiente manera:

La persona debe elegir un perfil. Si la persona es usuaria, debe aclarar si cultiva o si alguien más cultiva su cannabis y elegir la opción PERSONA EN TRATAMIENTO. Si la persona no es usuaria medicinal, pero cultiva para alguien que sí lo es, debe inscribirse como cultivador solidario, eligiendo la opción CULTIVO O TENENCIA DE PLANTAS.

El sistema provee un clave que se conoce como NÚMERO DE VINCULACIÓN. Ese número es justamente el que vincula a las personas con médicos y cultivadores solidarios.

Un profesional de la salud, también inscripto, debe certificar que la persona inscripta es usuaria y establecer el número de plantas a cultivar. Esto lo realiza a partir de NÚMERO DE VINCULACIÓN
El trámite está aprobado cuando personas usuarias, cultivadores solidario si es que intervienen, y profesionales de la salud están VINCULADOS.

Según fuentes de MSN hubo más de 76 mil inscripciones en el REPROCANN a lo largo de 2021. Estos son los números casi al cierre del año:

– Trámites a la espera de autorización médica: 32.772. Se trata de personas que se anotaron en el Registro, tienen su número de vinculación, pero aún ningún profesional de la salud a prescripto cannabis ni indicado cantidad de plantas a cultivar.

– Trámites a la espera de cultivador solidario: 6.164. Se trata de personas inscriptas como usuarias, pero que no cultivan. Indicaron que alguien lo hará por ellas, pero aún el cultivador o cultivadora designado no se inscribió en el sistema o bien no realizó la vinculación con el perfil de la persona.

– Trámites a espera de verificación: 3.080. Estos trámites están en su etapa final. A mitad de año, los problemas del sistema de inscripción generaron un cuello de botella con más de 17 mil trámites en espera de aprobación. Desde el MSN calculan que quedarán pendientes al cierre de este año unas 2500 solicitudes.

– Trámites rechazados: 1.359. Son los que el MSN considera que deben volver a presentarse porque no cumplen con requisitos básicos. En cada uno de los casos el MSN informa el motivo del rechazo.

– Trámites aprobados: 33.131. Se trata de personas que ya cuentan con el certificado que les permite cultivar y transportar cannabis con fines medicinales.

La autorización médica

Uno de los principales problemas a resolver es evidente: la falta de profesionales médicos que avalen los permisos. Según las fuentes consultadas esto se debe a dos razones.

Por una lado, aún hay pocos profesionales inscriptos en el REPROCANN. Esto se debe tanto al desconocimiento y la falta de formación o bien por desacuerdo con el uso de cannabis medicinal.

Por otra parte, aún no existen en el sistema público de salud unidades de atención pensadas para el tratamiento con cannabis, lo que obliga a las personas a pagar una consulta privada a un profesional registrado.

Es decir, al día de hoy, sin listados oficiales ni cartillas en obras sociales o prepagas, encontrar un médico o una médica inscripto en el sistema no es nada sencillo. Y llegar a un profesional que haga el asesoramiento de forma gratuita es prácticamente imposible.

Al no existir unidades médicas destinadas a los tratamientos con cannabis en el sistema público de salud, la situación se torna compleja. Hay un derecho, pero no todos pueden ejercerlo de manera equitativa.

De hecho, especialistas en derecho al acceso a la salud consultados por THC señalan que esta situación podría generar una serie de amparos que deriven posteriormente en acciones judiciales contra el Estado.

Tanto los profesionales de la salud como los que se dedican al derecho acuerda en algo: la solución es aumentar la base de profesionales que puedan ingresar pacientes al Reprocann y hacer obligatoria su presencia en instituciones públicas.

De momento, más allá del Posgrado en Prescripción e Investigación de Cannabis Medicinal que se dicta en la Universidad Nacional de La Plata, no existen otros programas de capacitación a profesionales.

Sin dudas, ante una demanda que no para de crecer, será una de los grandes desafíos del año que viene.

Fuente: revistathc.com




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