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Libertad de expresión | Gustavo Sáenz dice una cosa y hace otra

El gobernador de Salta repudió el ataque a una sede del diario Clarín en Buenos Aires pero parece que olvidó cuando un funcionario suyo, impune aún, apretó al director de un medio salteño para que bajara una nota que «lo endiabló».

Cerca de finalizar la jornada del lunes 23, más precisamente a las 23:05, nueve personas encapuchadas arrojaron bombas molotov contra la entrada del diario Clarín ubicado en el barrio porteño de Barracas. En las imágenes de las cámaras de seguridad del diario se ve cómo las personas llegan al lugar y desde la vereda de enfrente, mientras pasaban colectivos, arrojaron entre siete y ocho de esos elementos.

HACÉ CLICK: MIRÁ EL APRIETE DE FUNCIONARIO DEL GOBIERNO SALTEÑO A MEDIO DE COMUNICACIÓN DE SALTA

Estos hechos fueron los que Gustavo Sáenz repudió y afirmó que «la libertad de expresión es un pilar fundamental de la democracia», sin embargo, la actitud del gobernador difiere bastante entre lo que dice y hace en relación a los ataques a la libertad de expresión. Por un lado repudia y se solidariza con los trabajadores de Clarín señalando que «la libertad de expresión es un pilar fundamental de nuestra democracia» exigiendo investigación para el «esclarecimiento de los hechos», mientras que por otro sostiene un funcionario que amedrentó y exigió a un medio local que bajara una nota de su web porque a «Gustavo le molestó».

Basta recordar lo que sucedió entre agosto y septiembre del año pasado (2020), cuando el director de La 750 Salta, Nahuel Sánchez, denunció que el Delegado de la Casa de Salta en Buenos Aires, Martín Ignacio Plaza, lo apretó para que bajara de la web un artículo titulado «Sáenz, el gran relator» por el «malestar» que le ocasionó al gobernador.

A pesar de los comprometedores audios en donde se lo escucha a Martín Plaza apretando a Sánchez, el gobernador Sáenz jamás tuvo la intención, siquiera, de separar del cargo al Delegado de la Casa de Salta en Buenos Aires. El apriete del funcionario fue tan alto que finalmente La 750 Salta tuvo que dejar de transmitir por la recisión del contrato que decidió unilateralmente la Fundación Octubre (AM 750) con la repetidora local.

La sociedad salteña no olvida y exige al gobernador de Salta que de una vez por todas actúe en consecuencia con lo que dice y hace.




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