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Deudores Morosos Alimentarios: el debate llegó al Congreso

Se presentaron dos proyectos que buscan crear un Registro Nacional ya que en Argentina sólo una de cada cuatro mujeres que vive con sus hijos recibe la cuota alimentaria. 

Por Natalia Fernández

La cuota alimentaria, no sólo contempla la provisión de alimentos sino todos los gastos necesarios que tienen niños, niñas y adolescentes, como vestido, vivienda, acceso a la salud, educación, etc.Finalmente, la enorme morosidad que existe por parte de progenitores no convivientes con sus hijos e hijas llegó a la agenda legislativa y se presentaron dos proyectos que buscan crean un Registro  Nacional de Deudores Morosos Alimentarios. 

Por un lado, la diputada bonaerense por el Frente de Todos Jimena López planteó que el objetivo del proyecto es “garantizar el derecho fundamental a una prestación alimentaria básica para niños, niñas y adolescentes”. 

“Las cifras revelan, centralmente, la necesidad de regular una situación que pone en riesgo la calidad de vida de muchas niñas, niños y adolescentes ya que la cuota no se refiere sólo a los alimentos. La norma establece que comprende todo lo que es indispensable para el sustento, habitación, vestido, asistencia médica, recreación, educación o instrucción y, en general, todo lo necesario para el desarrollo integral de los niños, las niñas y los adolescentes”, explicó a Infobae la diputada.

Por su parte, el diputado bonaerense, también por el Frente de Todos, Marcelo Koenig presentó otro proyecto, redactado junto con la abogada rosarina María Pía Dómina. En él propone que quienes incumplan con el deber de proveer a sus hijos e hijas de alimentos enfrenten restricciones legales en su vida privada.

“Este proyecto no soluciona todo ni es abarcativo de todos los problemas de un juicio por alimentos pero es empezar a hacer una intervención legislativa y a solucionar algunas cosas que han ido surgiendo con el correr de los años», señaló la abogada en diálogo con RosarioPlus.com.

En Argentina, según Unicef, el 84% de los hogares monoparentales están a cargo de mujeres. Según lo informado por el INDEC, las mujeres son mayoría en los sectores de ingresos más bajos. Si se compara por deciles, las mujeres además de estar sobrerrepresentadas en los de menores ingresos también perciben salarios más bajos que los varones que se encuentran en el mismo decil.  

Esta marcada diferenciación, cuyo fenómeno se denomina feminización de la pobreza, no sólo afecta a las mujeres, sino también a niños, niñas y adolescentes cuyas madres no alcanzan a cubrir los gastos mínimos de las necesidades básicas. Cabe destacar que en Argentina, según el Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (CIPPEC) el 97,7% de niños, niñas y adolescentes viven con sus madres.

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A esta situación de extrema precariedad se suma la inmensa mayoría de padres que no cumplen con el pago de la cuota alimentaria, privando de derechos básicos a miles de niños, niñas y adolescentes. De hecho, se estima que 3 de cada 10 madres no convive con el padre de sus hijos, de las cuales sólo 1 de cada 4 percibe la cuota alimentaria. Se estima que son 1.750.000 (un millón setecientos cincuenta mil) las madres que no reciben la cuota alimentaria de sus hijos, teniendo que asumir solas todos los gastos de los niños y en muchos casos, incluso, todas las tareas de cuidados y crianza.

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El incumplimiento de este deber no sólo constituye una forma de violencia contra las mujeres (económica y patrimonial) sino que atenta contra el bienestar de miles de niños, niñas y adolescentes en todo el país, por lo que urge avanzar en normativas para garantizar que se cumpla con este derecho.




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