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«Ningún candidato habló de los presos políticos, silenciaron todo»

Tras seis años detenida, la líder de la Tupac Amaru se mostró decaída anímicamente por las causas que debe enfrentar y por la indiferencia que atraviesan los presos políticos. Mostró disconformismo con Fernández, a quien comparó con el Presidente de Bolivia.

Cuando asumió Gerardo Morales en Jujuy la primer medida judicial fuerte que impulsó fue la detención de la dirigente barrial a través de su entonces ministro de seguridad Ekel Meyer, hoy miembro del Supremo Tribunal de Justicia. En las provincias del interior del país el corporativismo judicial es muy notable y propenso a las injerencias de los poderes ejecutivos.

En este sentido Sala afirmó que la justicia jujeña «está influenciada por Gerardo Morales». En este contexto, la dirigente de la Tupac Amarú declaró no estar bien anímica y físicamente: sufre de fuertes reacciones alérgicas por estrés.

«Paso por crisis y me agarran reacciones en todo el cuerpo y en la cara. El otro día vino la ambulancia y me puso una inyección para calmar. Está pasando muy seguido y dice el médico que es por la sencilla razón de los nervios y el estrés que estoy pasando», contó la líder de la organización de Jujuy en diálogo con La García por AM750.

La líder de la Tupac Amarú afirmó que tanto ella como el resto de los presos políticos «no tienen ni una luz de esperanza» y piden «a gritos» que alguien «haga algo». «Todos estábamos muy ilusionados de que una vez que asuma» el gobierno de Fernández «todo iba a cambiar», analizó y refutó: «En vez de cambiar, cada vez se agrava más».

«En esta última campaña no hubo un candidato que haya hablado por los presos políticos en el país. Lo han tapado. Lo han silenciado. En las campañas anteriores hablaron de nosotros, dijeron que iba a haber una reforma judicial, que esto iba a cambiar. A nosotros nos siguen destrozando en Jujuy», lanzó.

Y comparó: «Cuando asumió Luis Arce en Bolivia lo primero que hizo fue intervenir la Corte Suprema. Comenzó a limpiar la cancha y a ver quién realmente es delincuente y quién era el perseguido político. Sin embargo, acá no hicieron eso. Acá se cree en el diálogo. No hay crisis ni política con algunos».




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