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Con Salta Separa, la Capital salteña avanza en la reducción de residuos enterrados

El Banco Mundial informó en 2018 que los países de bajo desarrollo reciclan sólo el 4% de los residuos sólidos urbanos y sólo el 5,5% se composta. 

Por Natalia Fernández

En Argentina, según el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible (MAyDS), se genera un promedio de 45.000 toneladas diarias de residuos sólidos urbanos (RSU), lo que equivale a una tonelada de basura cada dos segundos. En términos generales, esto equivale a que cada habitante del país produce un promedio de 1,15 kilogramos de residuos sólidos urbanos. El secretario de ambiente y servicios públicos de la municipalidad de Salta, Federico Casas, informó que las y los salteños se encuentran dentro de la media nacional, con la producción aproximada de un kilo de RSU por habitante de residuos sólidos urbanos. 

Incluso desde el Banco Mundial alertaron en 2018 la importancia de la gestión de los desechos sólidos, exponiendo que “En los países de ingreso bajo se recoge alrededor del 48 % de los desechos en las ciudades, pero sólo el 26 %, en las zonas rurales, y se recicla tan sólo el 4 % a nivel nacional. En general, el 13,5 % de los desechos a nivel mundial se recicla y el 5,5 % se composta”. Según Perfil, Argentina se encuentra muy levemente por encima de esa media, reciclando solo el 6%.

En Argentina no existe una política centralizada de recolección y tratamiento de residuos, por lo que ésta queda sujeta  a las disposiciones municipales, que dependen de la disponibilidad y recursos de cada comuna. En 2017, un informe del MAyDS expuso que sólo el 8,3% de los municipios contaba con una planta de separación de residuos sólidos, mientras que un 34,4% poseía una estructura que no se encontraba operativa. 

En el caso de Salta Capital, el relleno sanitario utilizado es el Vertedero San Javier, donde no sólo el municipio capitalino deposita los RSU sino también aquellos que forman parte del área Metropolitana. 

Vecinos de la zona realizaron denuncias sistemáticas por el impacto medioambiental del relleno sanitario, como así también en materia de salud. Continúan exigiendo la instalación de la barrera forestal, como así también la instalación de la geomembrana para disminuir que los líquidos lixiviados que se producen contaminen las napas de agua. 

Programa Salta Separa

En Salta, el 50,1% de los residuos generados por la población son alimenticios, mientras que papeles y cartones, metales, plásticos, vidrios y textiles, representan el 26.3%, según lo relevado por el MAyDS, el resto son aquellos misceláneos y otros, es decir que requieren un tratamiento particular, como por ejemplo los electrónicos.

En 2011 se implementó el programa “Separemos Juntos”, consistía en la separación en origen pero aplicado únicamente a 16 barrios de la comuna capitalina. Desde su implementación hasta el 2020 recolectó un promedio de 9 mil toneladas de RSU, cabe destacar que sólo alcanzaba al 11% de la población capitalina. 

En el 2018 se puso en marcha el programa de Ecocanje, cuya finalidad es disminuir el porcentaje de RSU a cambio de beneficios. Básicamente consiste en llevar a determinados puntos los residuos secos reciclables, como papel, cartón, latas,  plásticos, botellas de vidrios, aceite de cocina usado, entre otros. También se habilitaron “Puntos Verdes” en diferentes espacios, para que los vecinos pudieran descartar, de forma separada, sus residuos y así disminuir el volumen de los que se entierran en el relleno sanitario. 

Si bien sistemáticamente se celebra la participación de la población en los eventos y se destaca el incremento de personas que asisten a intercambiar sus residuos sólidos, no hay estadísticas disponibles respecto del impacto de esta política en la ciudad. 

Desde el 16 de agosto, la Municipalidad comenzó a implementar el programa “Salta Separa” que consiste en la separación en origen de los RSU. A un mes de su implementación, desde el Ejecutivo Municipal informaron que el programa tuvo un 75% de adhesión de parte de los vecinos, cifra que se encuentra muy encima del promedio esperado en el momento del lanzamiento, que según Casas oscilaba el 40%. 

Asimismo, destacaron una importante eficiencia en la separación de los residuos, e informaron que esto permitió disminuir entre un 35% y 40% el volumen de residuos enterrados en el relleno sanitario. 

La deposición final de los residuos secos se realiza en galpones y la separación es realizada por las y los trabajadores recicladores y recuperadores, aglutinados en tres cooperativas, que ya realizaban la tarea en el relleno sanitario. Además, la comuna puso en funcionamiento dos máquinas chipeadoras en la ciudad, que recolectan y muelen los residuos forestales, productos de las podas. El insumo generado se distribuye en diversos espacios verdes, disminuyendo así el volumen de los residuos depositados en el Vertedero San Javier. 

Según lo informado por la Municipalidad, el objetivo es avanzar en la recolección de aceites vegetales usados (Avus), de Residuos electrónicos RAEE, de Materiales Ferrosos, Neumáticos, como así también avanzar en la consolidación de una playa de compostaje y otra de acopio de podas y, por último, la habilitación de una celda de relleno sanitario nueva.

En este sentido cabe destacar que las playas de compostaje permitirían una reducción importante de los RSU puesto que representan el 50% de ellos. La reducción de estos en los rellenos sanitarios permitirá también importantes mejoras medioambientales puesto que son los generados de líquidos lixiviados, contaminantes de napas de agua, como también de gases contaminantes que afectan la atmósfera.




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