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Juicio al cura Rosa Torino | Piden cárcel común

Así lo exigieron desde la Red de sobrevivientes de abusos eclesiásticos quienes realizarán una movilización a Ciudad Judicial en el comienzo del primer juicio oral en Salta donde un hombre de la iglesia católica será juzgado. Actualmente el exsacerdote cumple prisión domiciliaria en Campo La Cruz, un chalet de lujo, alejado de la ciudad.

Por Andrea Sztychmasjter

Hoy comienza en Salta el primer juicio oral contra un hombre de la iglesia católica, institución tan ponderada en esta provincia considerada como una de las más religiosas a nivel nacional. El sacerdote Rubén Agustín Rosa Torino se encuentra acusado por los delitos de abuso sexual gravemente ultrajante por la duración y por ser ministro de culto reconocido, en perjuicio de F.F.G. y abuso sexual simple agravado en perjuicio de A.E.A.

El acusado llega a juicio cumpliendo prisión domiciliaria en Campo La Cruz, un chalet de lujo, alejado de la ciudad y por ello tanto las víctimas como compañeros de la Red de sobrevivientes de abusos eclesiásticos que se manifestaran mañana en las puertas de Ciudad Judicial, exigen que el sacerdote cumpla su condena en una cárcel común, sin ningún privilegio.

Lxs sobrevivientes han denunciado que pese a la suspensión por parte del Vaticano del Instituto religioso de derecho diocesano Hermanos Discípulos de Jesús de San Juan Bautista, cuya sede principal está en Salta, Agustín Rosa Torino pasa los días recluido en una casa de campo y de retiro en Finca La Cruz, donde cumple con el arresto domiciliario -sin tobillera electrónica- que le ordenó la Justicia en agosto de 2017.

Una lenta investigación canónica

Uno de los sobrevivientes realizó dos denuncias en diciembre de 2015, tanto en la justicia ordinaria como en la eclesiástica, contra Rosa Torino y el cura Nicolás Parma.

Según un decreto, fechado el 18 de junio de 2019, el Vaticano consigna que el 11 de mayo de 2015, el nuncio apostólico en la Argentina, solicitó la intervención de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica, tras haber recibido serias denuncias sobre diversos aspectos de la vida del Instituto religioso de derecho diocesano Hermanos Discípulos de Jesús de San Juan Bautista.

El 1° de junio siguiente fue enviado al mismo Dicasterio el informe de una investigación preliminar. Evaluadas las cosas y consideradas las investigaciones ya realizadas, el 17 de julio de 2015 la Congregación decidió nombrar un comisario pontificio para el Instituto, en la persona de monseñor Luis T. Stöckler, obispo emérito de Quilmes. Con posterioridad, el 1° de julio de 2017, la Santa Sede designó como nuevo comisario pontificio a monseñor Martín de Elizalde OSB, obispo emérito de Nueve de Julio. Posteriormente designaron como delegado pontificio a fray Carlos Alfonso Azpiroz Costa OP, arzobispo de Bahía Blanca.

El Arzobispado se despega

Si bien en recientes declaraciones la jueza de Garantía Ada Zunino declaró que la iglesia salteña se mantuvo neutral al respecto de la investigación de la causa, Yair Gyurkovitz, uno de los denunciantes, y miembro de la Red de Sobrevivientes de abuso sexual eclesiástico, manifestó que “El Arzobispado de Salta se colocó como un obstáculo desde el principio de la investigación, y actualmente se niega a brindar información fundamental a la justicia, ya que realizaron un juicio canónico y cuentan con testimonios de los denunciantes, entre otros datos importantes”.

Según consta en un informe del Arzobispado de Salta, “Rosa Torino fue ordenado sacerdote para la arquidiócesis de Salta el 21 de noviembre de 1985 y estuvo incardinado en esa Iglesia particular hasta la fecha de la aprobación del Instituto de los Discípulos de Jesús de San Juan Bautista, en 2009. A partir de ese momento, dejó de estar incardinado en Salta y pertenece a ese instituto”, finaliza el informe.

El juicio

Está previsto que el juicio se extienda hasta el próximo 8 de julio. El tribunal colegiado estará integrado por los jueces Maximiliano Troyano (presidente), Norma Beatriz Vera y Roberto Faustino Lezcano (vocales).

Por el Ministerio Público intervendrá la fiscal Verónica Simesen de Bielke. La defensa de Rosa Torino la llevan adelante los abogados Humberto Oliver y Miguel Núñez Najle, quienes hablan de una “confabulación” en contra del cura.

Los letrados sostienen que las tres denuncias por abuso sexual son “infundadas” y que “no tienen asidero jurídico”. “Vamos a probar su inocencia”, aseguraron.

Foto: Página 12.




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