full screen background image

A 60 años del hombre en el espacio ¿Por qué fue Rusia el ganador de la carrera espacial?

«Estoy mirando la Tierra», dijo Gagarin al comunicarse con el centro de control. «Veo los colores del paisaje, bosques, ríos, nubes. Todo es tan bello». A 60 años de la llegada de un hombre hijo de trabajadores rurales al espacio, repasamos los pormenores de la llamada “guerra espacial” entre EEUU y la URSS, que cautivó y llamó la atención de la humanidad toda, durante más de una década.

Cuando el Apollo XI llegó a la Luna en 1969, Estados Unidos y su enorme estructura de medios de comunicación dieron por ganada la carrera espacial sobre la URSS. Pero los verdaderos pioneros de la exploración espacial fueron los cosmonautas soviéticos y gran parte de los avances que hoy se usan en la Estación Espacial Internacional (EEI) se deben a los conocimientos y las innovaciones de la Unión Soviética.

El documental de la BBC «Cosmonautas: cómo Rusia ganó la carrera espacial», accedió a importantes documentos y entrevistó a protagonistas de la puja entre soviéticos y estadounidenses por conquistar el espacio. Al llevar al espacio el primer satélite, el primer ser humano y la primera estación orbital, la Unión Soviética logró vencer una y otra vez a EE.UU, a pesar de que los norteamericanos contaban con muchos más recursos y la presencia del famoso físico alemán, colaborador de los nazis, Wernher Von Braun.  

Ocurre que, para no perder terreno frente a EEUU en el escenario post segunda guerra, los soviéticos se lanzaron a una fuerte carrera tecnológica. Cuatro años después de Hiroshima, produjeron su propia bomba atómica. Al ser más pesada, se vieron en la obligación de desarrollar el cohete más poderos del mundo (9 veces más que el segundo), el R-7 Semyorka. Sin embargo, como misil era malo, por lo que fue dedicado exclusivamente a la exploración espacial. Para demostrar que se podía alcanzar una proeza con la que los norteamericanos ni soñaban, desarrollaron un satélite simple, el Sputnik, y el 4 de octubre de 1957, fue colocado en órbita.

Luego, el 3 de noviembre de 1957 la Unión Soviética envió al espacio otro satélite, pero esta vez con un ser vivo a bordo: Laika, una perra callejera hallada en Moscú. Recien en 2002 Rusia reconoció que el animal murió, pero en ese momento la idea de que un ser vivo pudiera viajar por el espacio fue una verdadera revolución.

El hombre en el espacio

El 12 de abril de 1961, hace 60 años, Yuri Gagarin, de 27 años, hijo de trabajadores de Koljos (granjas colectivas), llegó donde ningún ser humano había llegado antes: la órbita de la Tierra. A bordo de la cápsula Vostok, dio una vuelta al plantea en una hora y 48 minutos.

«Estoy mirando la Tierra», dijo al comunicarse con el centro de control. «Veo los colores del paisaje, bosques, ríos, nubes. Todo es tan bello». Gagarin fue recibido como un héroe en la Unión Soviética y viajó por el mundo llevando su sonrisa triunfal.

Los estadounidenses ya habían sufrido una derrota simbólica muy dura en la segunda guerra, pues había sido Rusia y no ellos quien más bajas le propinó al ejército nazi. Fue la URSS también la que entró a las puertas de Berlin. Estados Unidos necesitaban desesperadamente un triunfo y Kennedy se fijó una meta ambiciosa: «Elegimos ir a la Luna en esta década».

Con su economía en auge, EE.UU. podía invertir grandes sumas de dinero. Por el contrario, en la URSS los dirigentes no estaban dispuestos a financiar una aventura tan costosa y de dudosa utilidad. En lugar de ello, lanzaron misiones menos vistosas a la órbita baja de la Tierra, pero importantes: el vuelo orbital más largo hasta la fecha (cinco días) y la primera mujer en ir al espacio, Valentina Tereshkova. El 18 de marzo de 1965, se sumaría otro hito: Alexei Leonov se convirtió en el primer ser humano en realizar una caminata espacial.

Pero lo peor estaría por venir: el 27 de marzo de 1968 Yuri Gagarin perdió la vida durante un vuelo de prueba. Menos de año después el N1, el cohete que la URSS usaría para su aventura lunar, explotó. Con los soviéticos fuera de carrera, los estadounidenses consiguieron lo que parecía imposible: el 20 de julio de 1969 el Apollo XI llegó la Luna.

La colonización

Los soviéticos se fijaron una nueva meta que resucitaría su programa espacial: la colonización. Buscarían la forma de vivir y trabajar en el espacio. El 19 de abril de 1971 lanzaron a órbita Salyut 1, la primera estación espacial temporal de la historia. La ocuparon tres cosmonautas durante tres semanas. A esta le seguirían misiones y estadías cada vez más prolongadas.

El 20 de febrero de 1986, mientras los estadounidenses se concentraban en vuelos de corta duración con los trasbordadores espaciales, los soviéticos colocaron en la órbita terrestre la primera estación permanente, la MIR, que fue completada a lo largo de una década. A fines de 1991, mientras la MIR orbitaba el planeta, la Unión Soviética se disolvió. El programa espacial soviético pasó a manos de Rusia y la falta de fondos amenazaba su existencia.

EE.UU. le ofreció a Rusia unirse en la exploración del Universo y, tras décadas de rivalidad, las dos potencias espaciales se convirtieron en socios. Cuando la MIR fue dada de baja y se desintegró al reingresar a la Tierra en 2001, su reemplazo, la Estación Espacial Internacional (EEI), ya estaba siendo ensamblada en órbita. Fue la primera aventura totalmente internacional en el cosmos: 15 agencias espaciales colaboraban para construir una estructura cuatro veces más grande que la MIR.

«La URSS perdió la carrera por llegar a la Luna, sí, pero la continua presencia del ser humano en órbita se debe mucho a la determinación soviética y rusa por conquistar el espacio», señaló en una ocasión el historiador estadounidense, especialista en la carrera espacial, Gerard de Groot.




Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *