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Desmontes | Salta, la más arrasada

Así quedó de manifiesto tras una publicación del Observatorio de la Tierra de la NASA, quien eligió como su imagen del día el avance de los desmontes en Argentina.

La imagen fue tomada por uno de los organismos científicos más importantes del mundo, en donde Salta, Chaco y Jujuy resultan las provincias en donde el avance de las deforestaciones entre el 2000 y 2019 fue brutal. Estas provincias integran el Gran Chaco, la ecorregión boscosa más importante del continente por su extensión y biodiversidad, luego del Amazonas y la más grande de bosques secos de América del Sur.

El Gran Chaco alberga una increíble variedad de fauna y flora y estadísticas que ilustran. Existen 3,400 especies de plantas; 500 especies de aves; 150 mamíferos; reptiles y anfibios. Las observaciones de los satélites Landsat indican que aproximadamente el 20 % -142.000 km cuadrados- del bosque se convirtió en tierras de cultivo o tierras de pastoreo entre 1985 y 2013. De 2010 a 2018, más de 29.000 kilómetros cuadrados del Gran Chaco fueron limpiados. Gran parte del desmonte tuvo lugar en Argentina.

En este marco global, Salta aparece como la provincia más golpeada por esta -mala- práctica que hace décadas no cesa, ni siquiera con una pandemia de por medio. De hecho, un monitoreo satelital realizado por Greenpeace reveló que entre el 15 de marzo y el 30 de abril se desmontaron 9.361 hectáreas en el norte del país. Esto implica la pérdida de 200 hectáreas de bosques por día.

Los motivos de este crimen social son bien conocidos: extensión de la frontera agropecuaria, principalmente para la producción de soja y ganado vacuno, impulsadas por políticas de Estado que no conocen de grietas políticas.

El Proceso

Los desmontes en la provincia son autorizados por la Secretaría de Ambiente, ya que es su competencia permitir o no el avance de las topadoras. Todo lo que sea intervención sobre bosques nativos, es su competencia. Existe una resolución interna que «más o menos» regula la actividad a gran escala que, a grandes rasgos, indica que para más de 300 hectáreas se deben presentar estudios de impacto socio- ambiental e ir a audiencia pública.

En el caso que sea inferior a las 300 ha, solo con presentar un proyecto y declaración jurada de aptitud ambiental, alcanza. «Es un trámite más sencillo, y debe llevar la firma de algún ingeniero matriculado», indica a ETS una fuente consultada.

Luego llega el proceso de evaluación en donde se trabaja a nivel de matrícula para cerciorar que no posea multas o antecedentes de desmontes anteriores y para evaluar el diseño. «Sí o sí deben dejar 30% de superficie boscosa en pie a modo de reserva y cortinas forestales de 100 metros; respetar el ordenamiento territorial de bosques nativo. Únicamente se puede desmontar lo que está en verde», sostiene la fuente.

«Aldazábal viene de ese palo, el se dedicaba a asesorar desmontadores, y está ahí porque es amigo del Ministro de Producción y Desarrollo Sustentable Martín De Los Ríos, el del poncho. Está ahí para seguir sosteniendo eso, básicamente», caracterizó otra fuente sobre el títular de la Secretaría de Ambiente.

En febrero, Aldazábal presentó ante el diario del grupo Horizontes el eje de programa para los montes salteños. «El objetivo del proyecto de desarrollo ganadero es satisfacer la necesidad social de producción y empleo, al tiempo que se regenere el bosque hoy alterado por el desmanejo», señaló en El Tribuno.

El indicio de que nada va a cambiar, lo da a entender el mismo Aldazábal. «Las zonas amarillas están vedadas como si fueran rojas, pero eso no es lo que supone la ley de bosques…estamos trabajando en el manejo ganadero integrado a los bosques en esas áreas».

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