full screen background image
chile protesta

EXCLUSIVO | Cronología del estallido social en Chile

El estallido social de Chile comenzó con la gota que rebalsó el vaso: Alzas en el precio del transporte público. Los estudiantes iniciaron las protestas a las cuales se fueron sumando trabajadores y sociedad en general. En un principio, el gobierno de Piñera subestimó las protestas y la situación se fue de control. 

Por Soledad Riquelme Lastra- Universidad de Santiago de Chile

Alzas en el transporte público

El 4 de octubre de 2019 el Panel de Expertos del Transporte Público de Chile anunció, mediante un comunicado, el alza de hasta $30 en el pasaje del metro (Subte), quedando este en $830 (aprox. 1.1 USD) en el horario de mayor afluencia.

A raíz de esta noticia, surge el llamado de un grupo de estudiantes secundarios a evadir el pasaje del metro el día 7 de octubre a las 14 horas en la estación de metro “Universidad de Chile”. Dicho llamado se realizaría a través del perfil de Instagram del “Instituto Nacional” (emblemático colegio secundario de la capital chilena). Sin embargo, a esta convocatoria se sumarían otros colegios emblemáticos de Santiago y la evasión se extendería por 15 estaciones de metro.

A pesar de que no tenían un petitorio concreto, el descontento por el alza de pasajes ya era un malestar en sí, por lo que, al segundo día de evasiones, se sumaron estudiantes universitarios a estas manifestaciones, ingresando a las estaciones de metro con el lema “Evadir, no pagar. Otra forma de luchar”. Pronto se sumarían más personas al movimiento.

Chile Despierta

Ante lo que estaba ocurriendo en el país, muchas autoridades etiquetaron al movimiento de“irrelevante” y no le prestaron mayor atención. Sin embargo, con el correr de los días, las manifestaciones se masificaron entre los estudiantes y partidarios del movimiento (sin nombre ni bandera política), lo que llevó a la empresa del metro a restringir el acceso a las estaciones y contar con gran presencia policial.

Algunas estaciones debieron ser cerradas impidiendo el ingreso del público general lo que generó no sólo el descontento de estudiantes, sino también de todos los usuarios del metro, quienes cansados de su jornada laboral y con el único objetivo de llegar a sus casas, decidieron forzar las rejas hasta tirarlas para poder ingresar a la estación y posteriormente subirse al metro sin pagar. Fue así como el movimiento se generalizó. Ya no era solo de los estudiantes, ahora era del pueblo.

Ya no era solo el descontento contra el alza del pasaje, era contra todas las injusticias que el sistema económico neoliberal había implementado. Ya no era una lucha contra $30 de alza, era una lucha contra 30 años de abusos por parte del Estado. Fue así como Chile despertó.

Malestar generalizado

Atrás había quedado el malestar por el alza del pasaje, ahora se sumaban nuevos reclamos de la ciudadanía, ocasionando que las manifestaciones se extendieran por toda la Región metropolitana y por otras regiones del país.

Durante la jornada del 18 de octubre, las estaciones de metro fueron testigos del descontrol. Pronto serían lentamente destruidas, romper las rejas para entrar fue el primer paso, luego rompieron los torniquetes, las pantallas de televisión, surgieron incendios de manera simultánea en diferentes estaciones de metro.

En la tarde del 18 Santiago colapsó. Las jornadas laborales cesaron temprano, pero muchas personas debieron llegar tarde a sus casas luego de haber caminado durante horas porque el metro había cerrado sus puertas y los demás sistemas de transporte no daban a basto.  Además, arremeter contra el metro para demostrar el descontento ya no era suficiente. Ahora la gente salía a marchar con cacerolas por la ciudad, algunos focos de enfrentamiento entre manifestantes y carabineros (policía de Chile) se hacían visibles, los saqueos a las grandes cadenas de supermercados y los incendios a los conglomerados empresariales empezaron a hacer noticias.

Los militares en las calles

Ante tal escenario, pasada la medianoche del 19 de octubre, el Presidente de la República Sebastián Piñera, anunció Estado de Emergencia en la Región Metropolitana para resguardar el orden público calificando de “delincuentes” a los manifestantes que se habían levantado en contra de las políticas económicas abusivas de las que venían siendo víctimas por parte del Estado.

Durante la mañana del 19 la situación, lejos de terminar, parecía estar recién comenzando. Se asemejaba al inicio de un apocalipsis. Muchos supermercados estaban cerrados por miedo a los saqueos, y los pocos que estaban abiertos tenían filas interminables de personas que querían pagar.  Las estaciones de servicio, por su parte, también estaban repletas; muchas quedaron sin abastecimiento y se vieron en la obligación de cerrar sus puertas. Las calles de la ciudad estaban cubiertas de barricadas. La locomoción colectiva dejó de funcionar en varios sectores de la ciudad y los camiones cargados de militares se veían por todas partes.

No estamos en guerra

Las nuevas generaciones no se sintieron intimidados por el “estado de emergencia”, ellos no conocían el miedo de aquellos que vivieron el Golpe de Estado de 1972, así que difícilmente, y afortunadamente, no se iban a quedar callados. El presidente, consciente de esta situación, aseguró que esto era una “Guerra” y el 19 de octubre anunció el inicio del toque de queda desde las 19 hrs.; sin embargo, ni el estado de emergencia, ni el toque de queda pudo callar al pueblo.

Las manifestaciones, barricadas y saqueos continuaron durante la noche. Se registraron incendios en algunos sectores de la ciudad, principalmente incendios a los supermercados saqueados.

El estallido social era cada día más fuerte. Pronto sucedería lo mismo en diferentes regiones y en distintos sectores sociales bajo el lema “No estamos en Guerra”. Las manifestaciones y enfrentamientos entre la ciudadanía y carabineros se realizaban durante el día y, en las noches, se escuchaban los cacerolazos desde las casas. Los más osados, salían a las calles después del toque de queda para hacer barricadas.

Las actividades laborales y académicas debieron suspenderse los días 21 y 22 de octubre. El miércoles 23 de octubre se llamó a volver a la tranquilidad, pero nadie estaba tranquilo. El domingo 27 se anunció el fin del estado de emergencia y toque de queda, pero el conflicto continuaba.

Cabe mencionar que muchos de los manifestantes, a pesar de ser tildados de flojos, son personas instruidas: estudiantes universitarios y trabajadores que luchan por condiciones que permitan tener una vida digna, sobre todo en la vejez.

Esto no va a parar

Si bien la contingencia nacional es un hecho distinto al ocurrido en el golpe de estado de 1972, las violaciones a los Derechos Humanos (abuso de autoridad por parte del Estado) no han sido olvidadas y los reclamos del pueblo han dejado algunas consecuencias tras de sí que les hace recordar ese pasado.

El reporte del Instituto Nacional de Derechos Humanos ha arrojado cifras bastante elevadas de personas detenidas, personas heridas y personas torturadas que han presentado acciones judiciales. Además, deben considerarse las muertes ocurridas desde que esto inicio. A raíz de la continuidad y la convicción de las protestas, muchas instituciones educativas están evaluando la alternativa de cerrar el año escolar, porque el panorama que se vislumbra es un movimiento a largo plazo.

Los trabajadores se ven forzados a salir antes, muchos centros comerciales no están abriendo sus puertas y, lamentablemente, algunos pequeños locatarios también se han visto perjudicados.

Los muros de la ciudad están cubiertos por las peticiones del pueblo. Tanto grandes como pequeños locales comerciales debieron protegerse con chapas metálicas o de madera, estas últimas no fueron muy eficientes en protección ya que los manifestantes  las usaron para iniciar barricadas y cerrar las calles.

Las manifestaciones están marcando un hito histórico en Chile por ser:

 Continuas: No han cesado desde que inició el estallido social. Cada día se convoca a diferentes marchas o paros nacionales. (llevan casi un mes)
 Simultáneas: Se presentan en distintos lugares de la capital y del país.
 Múltiples: Se convocan a varias marchas cada día (cacerolazos, marchas familiares, batucadas, marchas de ciclistas, marchas de motociclistas, marchas de autos, expresiones artísticas, etc.)
 Sin banderas: No representan a ningún partido político o clase social

Las principales peticiones del pueblo Chileno

No más abusos de las AFPs: Sistema privado de pensión
No más lucro en la Educación: La mensualidad de las carreras universitarias es igual o superior que el sueldo mínimo.
Aumento del sueldo mínimo: Desde que comenzaron las movilizaciones el sueldo mínimo tuvo un aumento del 16% (el equivalente a 62 USD aprox.; sin embargo no es suficiente para costear ni siquiera los gastos básicos).
Fin al impuesto específico del combustible: Además del IVA, el combustible tiene un impuesto específico por metro cuadrado, por lo tanto, el precio de un litro de combustible se compone casi por un 50% de impuestos,, lo que se traduce también en un aumento del pasaje del transporte público.
Sistema de salud digno: El sistema de salud público tiene grandes fallas, a tal punto que una persona puede estar esperando toda su vida por un cupo para una operación.
Nueva constitución: La actual constitución se puso en vigencia durante el gobierno de la dictadura y en ella se sentaron las bases que permiten el sistema de pensiones y de salud privados, el lucro de las universidades y la privatización de los recursos del Estado entre otras cosas.

2019-11-17 (2)

Sistema de pensiones en Chile: Cada trabajador debe ahorrar, por ley, el 10% de su sueldo bruto para su jubilación. La administración de esos fondos está a cargo de empresas privadas (AFPs) las cuales cobran hasta un 3% del salario bruto por administrar esos fondos (además del 10% obligatorio). El monto de la jubilación dependerá del ahorro y la rentabilidad generada y de la
esperanza de vida, la cual está fijada en 110 años (a pesar de que la esperanza de vida según las estadísticas es de 85 años para hombres y 91 para mujeres).

Si la persona muere antes de esa edad (110 años), que es en la mayoría de los casos, los ahorros son heredados a su cónyuge, pero no es acumulable con otra pensión, es decir, que si el cónyuge tiene otra pensión, no puede heredar la otra pensión.

Para el caso de las personas que no han ahorrado suficiente o nunca han trabajado, el Estado les otorgará una pensión solidaria que actualmente no supera los 140 USD.

Curiosidades del estallido: La principal plaza de la ciudad (Plaza Italia), en donde se originan o culminan la mayoría de las movilizaciones, ha sido renombrada por el pueblo como “Plaza de la Dignidad”. Incluso han cambiado la placa del nombre y se la puede ver en Googlemaps con el nuevo nombre.

 plaza de la dignidad

Han surgido especies de “héroes” populares, como es el caso de “Pareman”, un estudiante encapuchado que utiliza una señalización de “Pare” como escudo contra las bombas lacrimógenas o balines.

pareman-1

También el perro “Negro Matapacos” ha sido conmemorado, a tal punto que se están recolectando firmas para sustituir la estatua de Baquedano por la del perro en la Plaza de la Dignidad. (El Negro Matapacos era un perro que solía acompañar a los estudiantes en las marchas). Este icónico héroe ha traspasado las fronteras a tal punto que fue símbolo de la evasión del metro en la ciudad de Nueva York el 2 de noviembre de 2019 (por el brutal ataque policial que recibió un joven afroamericano).

matapacos




Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *