Senador de Milei niega la interna libertaria en Salta y mira al pasado para defender su Gobierno

Política15/10/2026 Cipayo

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El senador defendió la unidad de La Libertad Avanza en Salta y respaldó a las autoridades partidarias en medio de los cuestionamientos internos. También expresó su malestar por el calificativo de “cipayo”, pero eligió responder con acusaciones contra gobiernos anteriores. Una defensa que deja pendientes las explicaciones sobre el oficialismo que integra.

En La Libertad Avanza de Salta hay dirigentes que cuestionan públicamente a la conducción y una disputa por quién representa el proyecto libertario. Pero para el senador nacional Gonzalo Guzmán Coraita, la fractura es algo que otros quieren mostrar. Así lo planteó en el programa de Daniel Gutiérrez, donde defendió una imagen de unidad que contrasta con los cruces que protagonizan los propios integrantes del espacio.

“Quieren mostrar a La Libertad Avanza Salta fracturada, cosa que no es la realidad. La Libertad Avanza es una sola, está sólida, unificada, bajo una conducción que hoy son autoridades partidarias”, sostuvo. La declaración funciona, además, como un respaldo político a la conducción de Alfredo Olmedo y Emilia Orozco frente a quienes la cuestionan.

El problema de esa descripción es que los cuestionamientos tienen nombres y expresiones públicas. El concejal libertario Rodrigo Quinteros anunció una nueva “Casa de la Libertad” y confrontó con Olmedo y Orozco, a quienes acusa de priorizar intereses personales. Esas afirmaciones expresan la posición del edil; su existencia, sin embargo, alcanza para discutir la postal de armonía que ofrece el senador. La disputa no necesita que alguien la invente desde afuera, tiene voceros propios.

Guzmán Coraita también destacó la participación juvenil y la realización de ateneos. “Somos un partido abierto”, aseguró, antes de reconocer una realidad. “Necesitamos nuevos referentes, nuevas voces, nuevas caras”. Incorporar dirigentes es una aspiración habitual de cualquier fuerza. En este contexto, la pregunta es qué espacio tendrán esas voces para discutir decisiones y cuánto margen habrá para disentir con quienes conducen con las cosas como vienen sucediendo.

La entrevista dejó otro pasaje revelador cuando el senador habló de su molestia por haber sido llamado “cipayo”. Explicó que asocia esa palabra con quien defiende intereses extranjeros en perjuicio de los nacionales. Pero, al responder a la acusación, desplazó el debate hacia los espacios políticos que, según afirmó, “han robado a la Argentina” durante los últimos 25 años.

El recurso tiene una dificultad evidente: las responsabilidades de gobiernos anteriores no explican las decisiones del actual. Si el cuestionamiento apunta a la soberanía, corresponde discutir qué intereses se defienden, qué compromisos se asumen y qué consecuencias tienen. Acusar al adversario puede servir para devolver el golpe; no alcanza para responder el planteo.

En ese intento de asociar corrupción con traición a la patria, Guzmán Coraita invocó el artículo 36 de la Constitución. Conviene precisar su contenido: establece que un grave delito doloso contra el Estado que conlleve enriquecimiento atenta contra el sistema democrático y contempla la inhabilitación para ejercer cargos públicos. Esa disposición no equivale a calificar automáticamente cualquier hecho de corrupción como traición a la patria. La distinción importa, especialmente cuando quien cita la Constitución ocupa una banca en el Senado.

La exigencia de transparencia también alcanza al Gobierno que el legislador acompaña. La causa $LIBRA y la investigación por presuntas maniobras de corrupción en la Agencia Nacional de Discapacidad tienen existencia judicial. En esta última se dispusieron procesamientos y nuevas indagatorias. Cada expediente debe determinar responsabilidades individuales, pero ninguno puede despacharse con una referencia a la herencia recibida.

Lo mismo ocurre con las explicaciones sobre el manejo del oro del Banco Central, atravesadas por una controversia entre los señalamientos de la Auditoría General de la Nación y la respuesta de la autoridad monetaria. Hay decisiones del presente que requieren información y control, más allá de la defensa partidaria.

En los fragmentos de la entrevista citados, Guzmán Coraita ofrece certezas sobre la unidad libertaria y severidad para juzgar el pasado. Queda pendiente conocer con qué rigor examina a su propio espacio.

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