full screen background image

Iba a ser detenido | Se suicidó un ex juez federal

José Antonio Solá Torino iba a ser alojado en el Servicio Penitenciario Federal Complejo III NOA, en Güemes. Fue el primer juez condenado por recibir coimas del narcotráfico.

El ex juez federal se mató anoche antes de ser detenido tras la solicitud del fiscal de Transición de la Unidad Fiscal Salta, Carlos Amad, luego de una resolución emitida por la Corte Suprema de Justicia de la Nación.

El ex juez había sido condenado a seis años de prisión “por ser considerado autor penalmente responsable del delito de cohecho pasivo agravado” el 4 de abril de 2016.

La acusación central giró en torno a las pruebas obtenidas, que daban cuenta de la intervención del ex camarista en maniobras que permitieron a Miguel Farfán, un hombre condenado en 1999 por el transporte de 400 kilos de cocaína, fugarse a partir de un escrito por el cual pagó 15 mil pesos al ex juez.

EL CASO

Se llegó a descubrir el entramado debido a que la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) realizaba escuchas telefónicas a mujeres del entorno de Farfán. Por entonces Farfán, que estaba prófugo, necesitaba que le levantaran su pedido de captura porque tenía que cobrar personalmente un cargamento de cocaína que había enviado a Europa.

En uno de esos llamados las mujeres lo pusieron en contacto con el que iba a resolver el problema de la captura. Para los investigadores no hubo dudas, era Solá Torino, presidente por entonces del único Tribunal Oral Federal de Salta que tenía a su cargo los casos de narcotráfico. El ex juez estaba también a cargo de la Ejecución de las condenas. Solá Torino tenía 68 años y había llegado a la Justicia debido a su extensa relación con la dirigencia del Partido Justicialista salteño.

En las escuchas se determinó que Solá Torino alertó de la investigación a las mujeres del entorno de Farfán. Toranzos pidió el allanamiento de los domicilios de las mujeres y detrás de unas máscaras que decoraban el living, hallaron los oficios firmados por Solá Torino que ordenaban el cese de la captura de Farfán. El pago había sido- en principio- de 15.000 pesos. El juez los había vendido.

El primer juez del caso, Abel Cornejo, se excusó porque conocía a Solá Torino. El segundo juez Miguel Medina procesó a Solá Torino por el delito de cohecho agravado. A pesar del procesamiento el Consejo de la Magistratura de la Nación no lo suspendió. Siguió siendo juez de un Tribunal Oral Federal procesado por cohecho. El procesamiento fue confirmado por la Cámara Federal de Salta y recién entonces el Consejo de la Magistratura lo suspendió. Solá Torino presentó su renuncia y al quedarse sin fueros estuvo detenido tan solo unas semanas.

En 2010 el caso fue elevado a juicio, pero recién en 2016 se pudo iniciar el debate oral y público. En el juicio Toranzos acusó junto los fiscales generales Carlos Amad y Francisco Snopek. Fue condenado a seis años de prisión y apeló a Casación.

A 13 años de haberse descubierto que Solá Torino cobraba coimas de un narcotraficante y cuando iba a comenzar a cumplir su pena de seis años de prisión, el ex juez se suicidó.




Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *