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Orgullo Argentino | La Mocha Celis: Primer Bachillerato trans del mundo

La institución educativa inclusiva se encuentra en la Chacarita y acompaña a personas que por algún motivo quedaron fuera del sistema educativo formal.

por Mónica Arroyo

La secretaria Académica y coordinadora de comunicación de la Mocha Celis, Manu Mireles, mantuvo una conversación con El Tintero de Salta en donde contó cómo nació la primer institución educativa inclusiva que es ejemplo para otros espacios educativos que aparecieron posteriormente en paises vecinos.

«La Mocha nace de muchos años de militancia, es un proyecto inclusivo para personas travestis, trans y binaries, para acompañar y contener; también es un espacio exclusivo para migrantes de otros paises, para indígenas, afros, personas que por uno u otro motivo quedaron fuera del sistema educativo formal», señaló en primera instancia Manu.

«Tenemos un proyecto educativo que transversalizas las perspectivas de géneros de derechos humanos y de educación en general».

Mireles mencionó que tienen el reconocimiento del gobierno de la ciudad de Buenos Aires, pero de un total de 45 personas que trabajan en la institución reconoce los sueldos de 21; 18 de ellos son docentes, el resto trabaja sin reconocimiento salarial. El bachillerato está compuesto por personas travestis y trans, binaries y disidencias en general, no solo en el alumnado, sino también en la conducción y cuerpo docente.

La sede de la Mocha se encuentra en la Chacarita, en la mutual Sentimiento, a metros de la estación Federico Lacroze del Tren Urquiza, sin embargo, el lugar no es propio y urge un espacio donde albergar un proyecto que excede las aulas. «Necesitamos tener un espacio donde tener atención médica, psicológica, abogades, equipo estudiantil, abarca mucho más de lo que abarca un aula formal; tenemos un proyecto cultural, una editorial, es importante que las personas trans puedan poner en valor su actividad y conocimiento, relevamos información, realizamos el libro «La revolución de las Mariposas» que pueden encontrar en google, que documenta las trayectorias escolares de las personas travestis y trans en la educación formal, porque somos expulsadas sistemáticamente».

Manu Mireles

Consultada por la forma de trabajo en plena pandemia, indicó que no sabían si podían comenzar con las clases por que no tenían los recursos para sostener el espacio a pesar de realizar festivales y actividades de todo tipo para mantenerlo. «Contactamos a les estudiantes para ver como estaban, la mayoría de les compañeres travestis y trans ejercen la prostitución, todes están en una situación de informalidad de la economía y no tenían lo suficiente para subsistir. Con el teje solidario, que es una red solidaria de cuidados y abrigos, en una semana habíamos relevado a 80 personas y ahora estamos conteniendo a casi mil personas en toda la ciudad de Buenos Aires. Lo hacemos en sociedad con la Cruz Roja, el Ministerio de Desarrollo Social, el Ministerio de Mujeres, Género y Diversidad, y también con muchas personas que son parte del «Teje» porque donan recursos, dinero, tiempo, hay alimentos, productos de primera necesidad, sobre todo amor para las compañeras».

«La edad promedio de vida de una persona trans es de 35 años, muchas de ellas mueren por falta de tratamiento médico. La deuda del estado y de la sociedad, es inmensa»

Por la pandemia La Mocha siguió con clases virtuales por medio de whatsapp. «No todes tienen conectividad pero lo que si tienen es algún celular que tenga internet. La semana pasada tuvimos el primer encuentro presencial para un grupo de tercero, fue una actividad obligatoria, que contó con la participación de la ministra de las Mujeres, Géneros y Diversidad, Elizabeth Gómez Alcorta, fue un encuentro hermoso, hablamos como están, como se sienten, cómo va a seguir la escuela a futuro, todas estas cuestiones nos problematizan, por que nosotres trabajamos con la educación popular, lo que significa que nuestro espacio áulico es un espacio de aprendizaje para todes las personas que son parte del espacio, no es que una persona va a enseñar y otra a aprender, es poner en valor la trayectoria y a partir de allí construir el conocimiento».

Estudiantes de la Mocha

«Les estudiantes le dicen la escuelita del amor, porque mucho pasa por poner en valor y esto es parte de lo que dice la ley: nosotros insistimos en la importancia de hablar de una ESI que profundice la perspectiva de las identidades pero sobre todo profundice los espacios que puedan tener les estudiantes». Respaldando lo que dice la ley de Educación sexual integral sentenció: «Una persona que ejerce la docencia y no da educación sexual integral y que sus clases no tienen perspectivas de educación integral está incumpliendo con la ley, no es optativo, la ley es clara».

Este año en el bachillerato la matrícula subió un 50 % a partir del teje solidario, en el que también tiene incidencia el DNU de cupo laboral trans, «la resolución que firmó el presidente Alberto Fernández dice claramente que las personas deberían ser incorporadas al puesto de trabajo y completar los estudios. Muchas compañeras al ser expulsadas, de su casa, de su familia, no pueden tener las trayectorias que otras personas si pueden tener , las personas entienden que en la Mocha van a encontrar una escuela que les abraza, les contiene, les cuida van a conseguir docentes y una institución donde construimos en un espacio de derecho».

«La Mocha Celis es la primera escuela trans del mundo y una de las pocas que existe con estas características, también cuenta con una biblioteca que se llama Lohana Berkins»

Manu subrayó que muchas de las estudiantes son migrantes de otras provincias que se acercan a la Mocha a culminar sus estudios secundarios que en su lugar de origen no pudieron completar por cuestiones, muchas veces, referidas al género. «Nos encantaría que haya una en cada provincia pero no tenemos capacidad para hacerlo aunque estamos presentando proyectos para crecer; la cursada virtual es muy desafiante y no es compatible con el proyecto que tenemos nosotros, nos interesa que si hay un espacio como el nuestro, esto contemple la presencialidad por que es esencial. En las escuelas tradicionales no se charla, no tenemos representación en el cuerpo docente, ni en los directivos, se sigue reproduciendo el patriarcado y el binarismo, hay muchas lógicas que la escuela todavía no se ha repensado: las mayorías de las trans que iban a la escuela tradicional no podían ir al baño por miedo a ser agredidas».

Desde el Bachillerato acompañan a les estudiantes cuando egresan a tener medios de vidas garantizados: «hay muches que ingresaron a la universidad por eso tenemos convenio con la Universidad Nacional de General Sarmiento».

En el final de la charla, Manu Mireles insistió en la necesidad de una sede propia: «este año se duplicó la matrícula, necesitamos duplicar las aulas».

La Mocha Celis lleva el nombre de una luchadora travesti de Tucumán que fue asesinada y sufrió violencia policial. Según palabras de Lohana Berkins, «Mocha no sabia ni leer ni escribir, una vez en un calabozo le dije a una trava que era una chica súper erudita: ‘Aprovechemos que estamos acá adentro y enseñale a Mocha. Pero hacelo de manera que ella no se sienta mal, que no se sienta menos’.»




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