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2020-01-12 (10)

Carta abierta al ministro de Desarrollo Social

Miembros de las comunidades originarias de Salta, enumeraron a través de una carta abierta al ministro Daniel Arroyo, algunas de las causas que provocan las muertes de niños wichis. Además de concretarse una participación y control de los programas alimentarios, pidieron una política urgente, ordenada y participativa, con conocimiento cabal de la realidad de los pueblos.

Con muchas esperanzas saludamos al nuevo ministro de Desarrollo Social de la Nación, no sin pesar por la muerte de nuestros niños en esta provincia de Salta, para hacer escuchar la voz de quienes viven y padecen en Salta un sistema de producción que abarca lo cultural y la salud, que nos oprime y, no hace falta decir, mata a los más débiles.

Quienes suscribimos esta carta somos dirigentes de las naciones originarias y personas solidarias, profesionales o no, que colaboramos día a día en el campo de las naciones originarias, para cambiar hacia una realidad mejor. Obviamente las cifras de muerte por desnutrición esconden muchas realidades que desde y hasta lo cultural, van directamente a los cuerpos.

Hemos comentado varias veces el repetido caso de niñas wichis que mueren en embarazos con hipertensión, como variable de mortandad además de lo reprochable penal y socialmente de los embarazos infantiles que son índices de abuso sexual agravados por la edad. La realidad es que las niñas wichis, desalojadas de su soberanía alimentaria, al alimentarse en el enclave urbano, la nueva alimentación, el cambio de costumbres y modelos en la comunicación hace que tengan embarazos con hipertensión y muerte, sumado a un sistema de salud que, pese a tener un sistema de agentes sanitarios (desde 1985), a los hospitales regionales donde tienen la tecnología para asistir estos embarazos de alta complejidad, se llega tarde.

Pero no es un tema sólo de salud pública, son desalojos, la mayoría de estas muertes de niñas con embarazos con hipertensión provienen de Los Blancos, Estación Murillo (Coronel Juan Solá) y Tartagal, zonas donde han habido desalojos masivos de comunidades indígenas en estos últimos 40 años y desmontes. En cambio en otras zonas, como Hickman, Dragones por ejemplo, donde recientemente se están produciendo desalojos (traslados) hacia zonas urbanas y desmontes, todavía no son tan frecuentes.

Para graficar, en sus tierras de origen las comunidades tienen su conocimiento de los alimentos y de la alimentación, que es también pedagógica y espiritual en una cultura ambiental susentable. También es de tener en cuenta una cultura tradicionalista criolla que desespera contra los derechos de la mujer en la prohibición del aborto, y sus simbologías religiosas presentes en escuelas, juzgados, hospitales y toda clase de recintos públicos.

Los recortes presupuestarios, la degradación de las políticas plurinacionales (con 14 naciones conformando la población salteña se dio de baja al Ministerio de Asuntos Indígenas), la falta de una política en materia de las naciones originarias, un abandono de 4 años de los procesos de representación (Consejo de Participación Indígena) de las naciones originarias, en avance de una política de silencio e integración que contribuye al genocidio silencioso del Estado, una segregación hostil y permanente hacia los pobladores originarios, un abandono en la seguridad, aumentos de traslados (desalojos), mientras latifundios de 30 mil hectáreas o más se ofertan por internet para que nacionales o extranjeros compren tal cantidad obscena de tierras; una cultura que desde la conquista del chaco segrega a los originarios como cosas o siervos (recordar la condena a René Alberto Suarez), el hecho que el INAI por ley debe pertenecer al ámbito de vuestro Ministerio como ente autárquico, la total falta de defensa de las tierras de las comunidades, llevadas adelante solo por el compromiso de unos pocos abogados cuyo programa de “fortalecimiento comunitario” que siempre llega tarde y es desde el inicio totalmente insuficiente.

Son muchas las razones, y faltaría mucho espacio para reseñarlas, las causas por las que hoy fallecen niños por causas que podrían haber sido atendidas a tiempo. Pedimos, además de concretarse una participación y control de los programas alimentarios (convenio 169 de la OIT) por parte de las comunidades, una política urgente, ordenada y participada, pero sobre todo con conocimiento cabal de la realidad de los pueblos, cada una de sus comunidades y de los pobladores que hacen de estas naciones un reservorio cultural de un mundo mejor.

Lo saludamos recordándole para que dentro de vuestro Ministerio, tal como lo manda la ley Frites (23.302), se elabore la política suficiente que prevenga las muertes de los niños y sus madres.

Suscriben: Osvaldo Rey Barroso (Comunidad Wichi La Unión), Ricardo Rubén Zarra (Músico y autor, corresponsal comunitario), Dr. Rodolfo Franco (Médico rural Misión Chaqueña El Carboncito), Ab. Hernán Mascietti, Organización Defensa Indígena Salta, Dra Verónica Huber, Juan R Acosta (Embarcación), Elena rivero (Asociación de DD HH Coca Gallardo) Alexia Situe (Comunidad Happo Ipuau), Fabian Cardozo (Orán), Victoria Pizola (ATE Orán), Mariela Sanchez (comunidad Guaraní El Milagro Salvador Maza), Diego Sandalio (Comunidad Ava Guaraní Orán Salta), Dr. Anastacio Vilca Condorí (Comunidad Kolla San Andrés, Familiares de Héroes de Malvinas, quien solo observa en el comunicado la inconstitucionalidad del artículo 4° de la Ley Frites), Antonio Luna (Docente), Elsa Amarilla (Municipales Orán), Yuri toledo (Artistas Autoconvocados Orán), Lic. Alcira Figueroa (Movimiento rural e indigena Salta), Rboberto Nuñez y Graciela Garnica (La Granja), Soledad Ocampo (Comunidad Kolla Tantakunachac), Raúl Teodoro Paz (Organización Manos Unidas comunidades wichis de la ruta 81 del Cruce a Pluma de Pato), OscarCentenon (Comunidad Wichi Las Llanas), Fidencio Flores (Comunidad Wichi Arbol Solo), Carina Rojas Tucu (Comunidad Misión San Francisco), Mario Santilli, Josefa Cardozo, Mercedes Subelsa, Rocio Miranda, Oscar Daki, siguen las adhesiones




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