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En Salta los niños se siguen muriendo de hambre

El olvido y la desidia estatal se siguen cobrando vidas en el norte de Salta. Dos niños fallecieron la pasada semana por desnutrición y el problema se sigue ampliando.

Tras doce años de gobierno urtubeycista fueron muchas las muertes provocadas por «deshidratación» de niños wichís que pusieron la grave situación en el tapete de algunos medios de comunicación.

En abril de 2010 durante la presentación de la Fiesta de la Cultura Nativa, el cantante Jorge Rojas coincidió con la posición funcionarios del gobierno de Juan Manuel Urtubey al aseverar que «la desnutrición es un problema cultural». Además, el ex Nochero generalizó en aquella oportunidad que la responsabilidad de lo que sucede es de todos. “Creo que todos somos culpables; no solo que haya gente se muera o que esté enferma, sino también, que haya gente indocumentada y que se mueran sin saber siquiera que existieron. Los aborígenes están totalmente fuera del sistema”.

Tras la muerte de otro niño aborígen en Morillo, el entonces gobernador Urtubey declaró a medios locales que «si fuésemos infalibles, seríamos dioses, y no lo somos, pero hemos bajado del 15 al 9.6 la mortalidad infantil». En este sentido y luego de nueve años coincidió con las declaraciones que vertiera en algún momento Jorge Rojas, un artista urtubeycista de primera línea, al generalizar y deslindarse de de las responsabilidades por estas tristes y olvidadas muertes: «es responsabilidad de todos nosotros».

Luego de registrarse la muerte de otro niño de un año y medio, oriundo de la Misión El Chañar, Rivadavia Banda Sur, por un shock séptico, desnutrición y neumonía multifocal, Urtubey autorizó insólitamente la caza de iguanas para el consumo humano y se  justificó afirmando que «la iguana ha sido tradicionalmente cazada y utilizada como recurso por los aborígenes que habitan la llanura chaqueña y desde tiempos más recientes también por los criollos, aportando proteínas para su dieta de subsistencia en el verano, que es cuando el animal está activo».

En Salta, el pasado 10 de diciembre cambiaron los nombres de quienes tienen la responsabilidad de llevar adelante programas de asistencia y contención para que estas muertes no sigan sucediendo si es que verdaderamente interesa la vida de las comunidades originarias de nuestro territorio. El hambre y la pobreza en la región no entiende de cambios de mandos, continúa insistentemente haciendo estragos en los más vulnerables por la falta de políticas concretas y ante el avance arrollador de las topadoras que desmontan los montes de subsistencia históricos.

MÁS MUERTES

La pasada semana se conoció que fallecieron dos niños más pertenecientes a comunidades indígenas dejando en evidencia que el problema continúa y se profundiza conforme pasa el tiempo. Hambre y falta de agua son algunas de las claves que interfieren en estos lamentables casos.

Por estos hechos, el nuevo gobernador de la provincia recibirá al ministro de Desarrollo Social de la Nación, Daniel Arroyo, para recorrer el norte provincial e interiorizarse sobre las condiciones en las que sobreviven las comunidades indígenas y en las que día a día pierden a sus niños por hambre.

Sáenz gobernará una provincia con grandes falencias y ausencias estatales que impactan directamente en los sectores de mayor vulnerabilidad, habrá que ver cuáles son las acciones concretas que implementa para frenar tanto dolor.




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