full screen background image
olmedo gober

No vote sencillo, no vote amarillo

Un análisis del mensaje que transmite la avioneta del pre-candidato a gobernador Alfredo Olmedo.

Por Lore Recchiuto- Psicóloga

“Vote sencillo, vote amarillo”. Parece una frase inocente, un slogan publicitario destinado a que se impregne en nuestras mentes, al punto que muchos nos vimos compelidos a repetirla entre grupos de amigos o a reproducir memes donde se plasmaba lo pegadizo del lema.

Más allá de las risas, existe un costado preocupante de este tipo de mensajes. Y es que lo sencillo, lo simple, vinculado algo tan serio como la circunstancia de una elección de representantes políticos, se erige en un intento de reduccionismo de la complejidad que nos atañe como seres sociales.

El mensaje asociado a la ideología de quien lo transmite, nos deja claros indicios sobre la intencionalidad detrás de toda la maquinaria olmedista.

meme avioneta

 

 

El filósofo y sociólogo Edgar Morín, plantea el paradigma de la complejidad, donde se opone a todo tipo de explicación simplista de la realidad que habitamos como sujetos del conocimiento en el marco de una sociedad.

El discurso del sentido común por otro lado, también nos ofrece modelos formateados de interpretación de la realidad basada en consensos que muchas veces están atravesados por poderes a los cuales la promoción de cierto tipo de pensamiento y comportamiento le es funcional.

En una era donde también predomina la cultura de la utilidad, hacerse preguntas, cuestionar lo instituido que nos aloja (o no) como sujetos, deconstruir lo obvio, etc., parecieran ser ejercicios que no son útiles o no aportan productividad para nuestro sistema económico y social.

Charles Chaplin en Tiempos Modernos plasma de una manera en que solo él puede hacerlo, la alienación de un sujeto al ser reducido a un eslabón de la cadena de producción, donde no hay lugar para el ser

Y el ser es un asunto muy complejo, al cual la sociedad actual no tiene tiempo para atender. Hay que producir y sobre todo, hay que consumir. La pregunta incomoda, detiene el curso de los automatismos que consideramos naturales y que nos alejan de nosotros mismos, sumiéndonos en una competencia salvaje por no quedar excluidos del sistema.

No hay que votar sencillo señores. Hay que entender que la política, como toda manifestación de nuestra condición de seres sociales, es más que la suma de las partes. Existen complejos entramados de poder, intereses y circunstancias con los que es preciso comenzar a familiarizarnos poco a poco. Para dejar de esperar que alguien nos diga que está bien y que está mal, a quien apoyar y a quien odiar.

Las soluciones no caerán desde una avioneta y mucho menos desde constructos e ideas que ya mostraron su ineficacia a lo largo de la historia. Nunca es tan simple. Nunca es tan sencillo. Es hora de crear. Mañana es mejor tal como lo escribiera Luis Alberto Spinetta.




One thought on “No vote sencillo, no vote amarillo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *