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Polémico | “La izquierda no es alternativa, hemos perdido una nueva oportunidad”

En una extensa entrevista, el diputado Arturo Borelli, primer referente del PO en advertir la crisis en gestación de su ex partido, explica por qué no es parte de la mediática interna trotskista, cuenta sobre algunos proyectos pendientes hasta fin de año, su visión del país y su futuro político.

Cuando rompiste con el PO, ellos sostuvieron que “te habías pasado al carrerismo político, se borocotizó, dijeron…

– De ninguna manera, el PO piensa que ellos son la única oposición. En mi documento de salida del PO dije que la izquierda estaba en crisis producto de carecer de una propuesta de gobierno consistente. Al principio la gente te vota porque sos lo nuevo pero en la medida que pasa el tiempo se espera más de uno y la izquierda no lo pudo dar. Este agotamiento no trajo reflexiones, por el contrario, empezaron hace un par de años los pases de factura entre un grupo del PO referenciado en Altamira y otro en Pitrola/Solano. Ninguno arroja luz sobre qué es lo que deberían hacer los trabajadores en esta crisis pero sí mostraron que se están matando por candidaturas, locales y sellos.

Terminás tu diputación a fin de año y no estás en ninguna lista ¿te llamaron de algún espacio?

– Así es, no soy candidato por ningún frente. Por supuesto que me llamaron y no dejé de reunirme con todos para escuchar sus puntos de vista, pero no hubo acuerdo porque mi experiencia con el PO me lleva a la conclusión de que una lista debe ser una propuesta y un plan concreto y eso no cuajó. No me interesa el cargo por el cargo mismo.

¿Y por qué decidiste quedarte con la banca?

– Porque tenía proyectos pendientes y el PO no. Dejarle esa banca a un partido en guerra interna y con un fuerte viraje hacia el sectarismo era una irresponsabilidad y debo mi lugar al pueblo de Salta no a ellos.

Quienes reclaman la banca para sí dicen, contradictoriamente, que el parlamento es nocivo y que la ley del Jardín Botánico, por ejemplo, es un paso en falso en tanto la función del PO es denunciar y no proponer ¿a esa gente hay que dejarle una banca? Estoy seguro que no.

Pero el PO se presenta a elecciones ¿cómo puede decir que el parlamento es nocivo?

– No sólo se presentan sino que ante la menor cantidad de votantes y bancas se están peleando entre tres grupos para ver quien se la queda. Cuando son las elecciones ellos no tienen problemas en hablar de propuestas abstractas pero cuando uno las quiere llevar a cabo te dicen que eso es reformismo. Los que estafan al electorado son ellos. Ha pasado muchas veces en la historia del PO.

Sin ir más lejos, el comité me propuso que desde mi banca impulsemos una campaña en regla por los recursos mineros y petroleros, por la reforma del Estatuto Docente, por la conformación de un fondo para la obra pública, etc. Pero cuando ganan la banca privilegian la denuncia semanal coyuntural y así se mueven de un tema a otro sin conformar una propuesta de fondo por nada.

¿Qué pasó con el bloque de nueve concejales?

– Lo mismo. Se propuso derogar el impuestazo, reformar el Código de Planeamiento Urbano, pelear por la presidencia, denunciar judicialmente a Agrotécnica Fueguina, pero llegó una orden desde Altamira y Pitrola, acatada por Del Plá y sus hoy críticos locales, de renunciar a la presidencia, de no cerrar acuerdos con nadie, y de no presentar proyectos de ordenanzas, porque eso era reformismo. La tarea, según la dirección, era sólo denunciar.

Dijeron que si presentaron proyectos y que se peleó por la presidencia, pero sufrieron el bloqueo de los demás concejales ¿no fue así?

– Sí hubo un bloqueo de los 12 concejales restantes. Pero decir que nosotros retrocedimos porque ellos avanzaban con su plan de bloqueo es una tautología.

Formalmente el PO presentó todos los proyectos y más, pero siempre la iniciativa salía de un pequeño grupo de los concejales, no de la dirección.

En la primera elección de autoridades en diciembre de 2013, hicieron renunciar al presidente del PO y se negaron a cualquier acuerdo. En la segunda elección de marzo de 2014 se mostraron abiertos a negociar pero el bloque ya estaba desacreditado y el isismo pudo acordar tranquilo con el romerismo, dejándonos afuera. Formalmente se hizo todo lo que se debía hacer pero a destiempo y mal. Una ingenuidad y cobardía que roza la traición a los que depositaron expectativas en nosotros.

¿Por qué no lo denunciaste en su momento?

– Porque durante mucho tiempo uno mantiene la expectativa de que los errores se corrijan. En Diputados, después de aguantar 3 años de disidencias, decidí romper y dedicarme a tareas que considero que se deben abordar, y que si fuera por ellos, no se tratarían.

¿La crisis actual del PO de qué lado te encuentra?

– De ninguno. No tiene sentido la polémica actual, de hecho todos los periodistas me preguntan a mí, a pesar de que ya entrevistaron a los involucrados en los dos bandos. Nadie entiende que un partido se disuelva por una consigna. Las dos no representan salida alguna y esa esterilidad es el problema de fondo, es lo que resquebraja la estructura.

¿Consideras que el grupo de Violeta Gil representa una renovación necesaria?

– Imposible. Representa al sector más caudillista del partido, encabezado por Jorge Altamira, quien siempre hizo lo que quiso con el partido y cuando quedó en minoría no tuvo problemas en romperlo.

¿Altamira y Violeta Gil se fueron del partido?

– Sí. Eso está claro. Ellos se quedaron con la personería en Salta pero rompieron con lo votado por el congreso partidario. Eso es el motivo de la expulsion porque el PO no admite tendencias publicas.

Eso es lo que dicen los estatutos del partido, escritos por el mismo Altamira. Se ve que cambio que de opinión, pero tendría  que armar otra organización.

Y no ve positiva una renovación?

– Altamira y su grupo no saben de renovación ni de democracia ni de reflexión. Si bien Violeta Gil es una candidata joven, junto a ella están los viejos dirigentes que han sido desplazados. Son el pasado y quieren reeditar la misma película que va a tener el mismo final porque la crisis del PO es el resultado de sus límites naturales. Acá nadie usurpó la organización ni hubo una intervención estatal. Violeta denuncia una burocratización de Lopez y Del Plá pero los defendió hasta el ultimo día. Lo que hay es el PO dividido en dos grupos, haciendo uso de los peores recursos en un proceso de autodisolución.

El PO durante décadas se movió de acuerdo a las caracterizaciones de ese hombre. No hay un desarrollo teórico ni una formación más allá de lo que él decía y desdecía cada semana. No hubo un programa para Argentina. Con el norte de la catástrofe capitalista inminente, que llevaría a la clase obrera al poder y al socialismo, se ha dedicado a formar profetas del colapso capitalista desde hace 50 años. En 2007 confundieron la crisis hipotecaria norteamericana con el derrumbe del capitalismo, luego creyeron ver un ascenso de izquierda, una reconstrucción de la Internacional y también anunciaron que el FMI iba a dejar caer a Argentina. Uno se puede equivocar o exagerar o no expresarse bien, pero este señor ha construido con el método de usar la zanahoria de la revolución inminente.

¿Ya no compartís la visión de que el Capitalismo no va más?

– Por supuesto que sí pero eso no implica un derrumbe y el derrumbe no conlleva una rebelión y la misma no necesariamente tendrá una conciencia socialista. En lugar de anunciar la crisis que ya es vivida por todos, la izquierda tendría que exponer claramente qué sociedad pretende construir. Lógico que es un trabajo colectivo, pero sí los que dedican la vida a la causa del socialismo no explican con claridad no una receta sino un plan, entonces estamos peor que los anarquistas de comienzos de Siglo XX, que querían una huelga general y creían que de ahí la clase obrera se autoorganizaría y gobernaría.

¿De ahí la propuesta de Constituyente?

– Totalmente. Hablan de que la clase obrera confeccione un plan, pero la clase obrera no tiene conciencia socialista. La conciencia socialista es irreductible a dos o tres consignas transicionales, como fantasea el trotskismo. El que se dice socialista debe hacerse cargo de un programa de gobierno, no un plan de lucha sindical. Sino sos el más sindical de los políticos y el más político de los sindicalistas.

Ese es el drama del trotskismo. Lo peor de todo es que forman a sus militantes con la idea de que la clase capitalista fracasó en su plan pero ellos no tiene la conciencia sobre qué hacer con el país. En todo caso el planteo de una constituyente es la expresión de no tener una salida, llamar a una constituyente, para ver “qué hacemos” es el anuncio de una nueva derrota para los trabajadores.

Lo que se debería elaborar es un programa para Argentina. Hay socialistas nucleados en una organización llamada ‘Razón y Revolución’ -RyR- que plantean expropiar el campo y con los recursos impulsar centralizadamente algunas ramas rentables de Argentina y dejar caer otras parasitarias.

¿Estamos en época de expropiaciones como se creía en los 60?

– No lo sé, es muy discutible y también es discutible si vale la pena. Yo tengo muchas dudas. RyR plantea un programa de izquierda. Bien o mal pero lo hacen, a diferencia del FIT-U, que sólo sabe prenderse en la denuncia semanal para vivir del voto bronca.

Es complejo, no solo pasa por tirar consignas de máxima sino también por tener en cuenta las relaciones de fuerza. Lo que sí veo es que dejar la economía y la ecología en manos del mercado no trae buenos resultados y en el mundo que viene, con menos recursos, si no hay una planificación productiva racional vamos hacia la extinción acelerada. Leí el otro día, a raíz de la crisis del amazonas, que un 70 por ciento de desmontes en la selva peruana no tuvo buenos resultados económicos y las empresas quebraron.

El capitalismo es irracionalidad comercial, caos ecológico y pésima asignación de recursos. Triunfan 3 empresas entre 10 pero en el medio te destruyen todo, provocaron sobreproducción y echaron miles de obreros. El futuro debe ser la planificación económica, a mi no se me ocurre otra salida. Si en el pasado fracasó aprendamos de los errores, los pongamos sobre la mesa.

Este año planteaste una ley integral de residuos, una propuesta ambiental para el litio y apoyaste a organizaciones animalistas ¿se puede decir que tu propuesta es ecologista – socialista?

– Nuestra propuesta está en construcción y tiene la ecología como un pilar. No es el único, también presentamos este lunes una reforma del Código Procesal Penal para darle más injerencia a las familias de las víctimas y por otro lado una ley contra el maltrato animal. Sobre los animales me parece qué hay mucho que avanzar, la dicotomía “ocuparse de humanos vs animales” es falsa y se pueden dar pasos para evitar el sufrimiento innecesario de tantas especies. Queremos cuestionar al mascotismo que ve en el animal un objeto descartable. Nos parece educativamente importante.

No tengo miedo de las reformas ni de las medidas a corto plazo porque vivo en esta provincia y quiero que esté mejor y creo que existen pequeños cambios positivos que no necesariamente alejan la posibilidad de un cambio profundo. La idea de que cuanto peor estemos más se acerca la revolución, que es la base inconsciente de todos los partido de izquierda, nunca fue un punto de partida para mí.

 

 

 

 

Fuente: El Expreso




2 thoughts on “Polémico | “La izquierda no es alternativa, hemos perdido una nueva oportunidad”

  1. Geo

    Bireli Miente. Como puede ser que no conozca el estatuto del PO?
    Este tipo es peor de lo que pence
    Dice clarito que hay derecho a tendencia

    Reply

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