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César Milani

Lesa humanidad | A Hebe de Bonafini le gritaron traidora

La declaración del ex jefe del Ejército César Milani fue interrumpida este viernes por la madre de un desaparecido cuando el ex militar leía una carta que le envió Hebe de Bonafini, titular de la Asociación Madres de Plaza de Mayo.

Milani declaraba ante el Tribunal Federal de La Rioja -que lo juzga por el secuestro y las torturas contra Pedro Ramón y Ramón Olivera, en 1977- cuando su alocución fue interrumpida por la madre de un desaparecido tras leer el ex militar una carta enviada por Hebe de Bonafini.

“Cuando un hombre es libre como vos no existen los muros, un abrazo gigante”, leyó Milani, visiblemente conmovido por la carta de Bonafini. En ese momento, una madre de Plaza de Mayo que se encontraba en la sala gritó “traidora”. Los jueces ordenaron desalojar a la mujer y a la persona que la acompañaba.

Marcela Brizuela de Ledo tiene 87 años y es mamá del soldado Alberto Agapito Ledo, desaparecido mientras hacia el servicio militar en Tucumán bajo las órdenes, entre otros, de Milani. Fue el propio Milani quien falsificó el acta militar para registrar que Ledo, en lugar de haber desaparecido, había desertado.

¿Por qué Marcela gritó “traidora” cuando escuchó el nombre de Hebe de Bonafini? Hay que retroceder un poco en esta historia, que es de traición y de deslealtad.

Marcela y Hebe eran compañeras de lucha, en Madres de Plaza de Mayo. Participaron durante muchos años de actividades conjuntas, donde Hebe pedía justicia por la desaparición del hijo de Marcela. Hasta 2013. Desde entonces, nunca más volvió a luchar por el hijo de su amiga.

¿Por qué? Porque Milani había sido designado Jefe del Ejército por Cristina Fernández de Kirchner. Sí, el militar que -al menos- encubrió la desaparición del soldado Ledo.

Existe una foto resume la historia de traición de Hebe. Arriba está ella con su compañera Marcela, cuando luchaban juntas por una misma causa. Abajo, años después, está Hebe con quién participó de la desaparición del hijo de Marcela.

La foto está (o estaba hasta hace un tiempo) en el comedor de la casa de Marcela, en medio de un collage que resume más de 40 años de su lucha.

Hebe de Bonafini

En junio de 2015 la periodista tucumana Mariana Romero la entrevistó en su casa y descubrió la foto. “Hablamos mucho sobre Hebe, con un dolor hondísimo. Marcela se sentía traicionada por Hebe, habían luchado juntas y ahora ella se había pasado al bando del militar acusado por la desaparición de su hijo. Pero no quería ser grosera, o agresiva supongo. Ante el micrófono apenas tocaba el tema. Nunca la escuché insultarla. Le pregunté por qué no descolgaba su foto y me dijo: “No saqué la foto de Hebe de la pared porque no tengo rencor. Sólo quiero justicia”, contó la periodista.

“Desde que Milani fue designado Jefe del Ejército, los organismos de Derechos Humanos -muchos de ellos, no todos, los más numerosos- dejaron de participar de las marchas por Ledo. Es que marchar por Ledo era marchar en contra de Cristina, reclamarle que protegía a un militar acusado de crímenes de lesa humanidad”, relata Romero y prosigue. “Fueron las épocas en las que, para muchos de los organismos, el caso Ledo se convirtió en una suerte de tabú. Lo cierto es que, cuando Marcela venía a Tucumán a marchar o pedir que se acelere la causa de su hijo, las organizaciones con las que años antes marchaba, no aparecían”.

Pero esa grandeza pareció encontrar el límite del dolor. “Marcela estaba presenciando el juicio que se sigue a Milani por otra causa, también de lesa humanidad: el secuestro y torturas sufridas por Pedro Olivera y su hijo Ramón en 1977. Milani hizo una extensa declaración. Al final, sacó una carta de apoyo que le mando Hebe de Bonafini y la leyó. Y entonces, Marcela, después de tantos años de no perder la compostura, gritó “traidora”. El juez ordenó sacarla de la sala.

“No la van a sacar, es una Madre de Plaza de Mayo”, dijo alguien que, supongo, era su hija Graciela. Nada de eso importó y Marcela, con el alma llena de la de su hijo desaparecido y la espalda doblada por la traición, fue sacada de la sala.

Marcela Brizuela de Ledo

A la periodista tucumana, el hecho la sorprendió ya que no recuerda “otro juicio de Lesa humanidad en la que una Madre de Plaza de Mayo haya enviado su apoyo por escrito al militar enjuiciado. No sé de otro juicio en el que se haya expulsado a una Madre de Plaza de Mayo”.

 




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