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incendio notre dame

“Me saltan las lágrimas”, dijo el argentino que salió minutos antes de la catedral

“Se acaba de derrumbar la cúpula. Es un desastre, se me saltan las lágrimas”, dijo Ezequiel entre silencios para recuperar la voz quebrada, mientras observa el incendio sobre el Sena.

Ezequiel Struminger es médico, tiene 64 años y vive en Tierra del Fuego. Llegó junto a su hija Greta de 30 años la pasada semana, ella vive en Berlín.

Ezequiel caminaba con su hija sobre uno de los puentes que cruza el río parisino cuando vio una enorme columna de humo a lo lejos. Prestó atención y divisó la forma del edificio que estaba en llamas. “¿Eso es una iglesia que se quema?, le preguntó a un francés que tenía al lado. “Si”, le contestó el hombre. “Es Notre Dame”.

Turistas y locales observan desde el puente de Austerlitz, sobre el Sena, el derrumbe de la catedral por el voraz incendio

En hora pico, todo se detuvo alrededor. Turistas y locales que salían de trabajar frenaban el paso o se bajaban de sus autos para mirar en dirección a la nube o filmarla con sus celulares. Había caras de preocupación. “Cuando se derrumbó un pedazo de torre todos gritaron “¡No!”. Una chica se puso a llorar y otra se agarraba la cabeza. De repente hubo como un estallido de fuego y se derrumbó una parte”, agrega Greta.




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