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Provida

¿Cuáles son las provocaciones del Código Penal antiderechos?

En el proyecto del gobierno nacional, la criminalización del aborto se agrava con la incorporación de la figura de “aborto culposo” y de “lesión a la persona por nacer”.

El proyecto que el Poder Ejecutivo envió al Senado, para reformar el actual Código Penal, recibió el repudio generalizado del movimiento de mujeres, que calificó la iniciativa como una verdadera provocación.

La mirada, en lo inmediato, se concentra en los artículos que hacen al derecho al aborto, donde no sólo se mantienen la criminalización y los límites para acceder a este derecho por causales, sino que también se refuerza la figura del “aborto culposo” –por imprudencia o negligencia– y se incorpora el delito de “lesión a la persona por nacer”, dando al feto un estatus jurídico.

Como advierten, esto significaría un retroceso no sólo respecto al debate que se abrió durante el tratamiento del aborto en el Congreso, sino también respecto al ya vetusto Código de Vélez Sarsfield, de 1921, y al conocido fallo F.A.L., que emitieron en 2012 los jueces que integran la Corte Suprema de Justicia de la Nación, sentando un importante precedente.

 

Entre líneas

Al mantener la penalización y criminalización de las mujeres, el proyecto del gobierno no sólo sigue obstruyendo su acceso a la práctica en los casos no punibles, como el abuso sexual, el peligro de vida o el riesgo para la salud “física o mental” de la persona gestante. Además de limitar el alcance del concepto de salud, que según el fallo F.A.L debería considerarse en términos “integrales”, instala así una advertencia persecutoria sobre todos los profesionales que se dispongan a garantizarla.

Por otra parte, aunque reduce el castigo máximo para quienes aborten “sin causales”, pasando de 4 a 3 años de prisión y siendo así un delito excarcelable, el proyecto otorga a los jueces el poder de decidir acerca de la pena, pudiendo mantenerla, suspenderla o eximirla de acuerdo a su propia consideración de “las circunstancias del hecho”.

Los antecedentes de jueces vinculados al poder más conservador de las provincias, como se vio en los casos de niñas de 11 años a las que se obligó a parir en Jujuy y Tucumán, ya muestran el destino que podrían tener las mujeres que acudan a la práctica. Sin embargo, como si no fuera suficiente, el proyecto incorpora figuras aún más reaccionarias para la consideración de estos jueces.

Fuente: La Izquierda Diario




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