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la remera de valenzuela

#EntrevistaExclusiva | “Nací en los talleres de Vietnam, soy Marxista Leninista”, declaró la Remera de Adrián

Pasaron algunas semanas de las elecciones en Salta y El Tintero buscó la nota que faltaba. Entre caras lisas y derrotas estampadas, y un arduo trabajo de investigación, nos citamos con la remera del Nene Malo, aquella que brilló con su Güemes Korda en un fondo rojo, en un café de la ciudad de Salta.

 

Corresponsal.- No fue fácil ubicar a la prenda del chico malo. Era evidente pensar en que luego de la derrota electoral su paradero sería desconocido. El primer contacto fue telefónico. Y si bien pensamos en que tal vez se pondrían condiciones para la entrevista, nos sorprendió la entereza de la Remera y sus ganas, exultantes, de contar todo, sin filtros. Y así sucedió.

–  Antes que nada te agradecemos la posibilidad de llevar a El Tintero tus palabras…

Gracias a ustedes. Fueron días en los que estuve entre algodones. Pero es el momento de expresarme. Por eso, nuevamente, les agradezco la oportunidad de decir lo que siento.

– ¿Te imaginabas el resultado de la elección?

Sinceramente no. Creo que nadie en Felicidad hubiese imaginado el resultado. Todos tuvimos la camiseta puesta. Desde el primer momento, desde la confección de la lista.

– ¿Qué sucedió?

Y son muchas cosas (la remera prende un cigarrillo mientras observa atentamente a un cliente con cuello redondo en el bar). La campaña no fue limpia en las últimas semanas. Eso lo tuvimos presente en todo momento. También somos conscientes de que hubo un hilo conductor en todo esto. Empezando por los medios.

– Las Redes Sociales son un fenómeno en donde todos son vulnerables

Si. Pero también es cierto que hubo animosidad hacia nosotros. Todos tienen sus trapos sucios. Desde Felicidad decidimos no entrar en ese juego. Estuvimos vestidos para la ocasión.

– ¿A quién atribuís la campaña sucia?

Prefiero no dar nombres. Aunque ya todos saben. Adelante lo hablaré, seguramente un poco más tranquilo. Hay mucha tela para cortar…

– ¿Creés que esta derrota es reversible en el tiempo?

No hay duda de eso. En Felicidad ya nos repusimos, agarramos la franela y a seguir adelante. Ojo, no estamos en la lona. El equipo está nuevamente listo para salir por la manga.

La entrevista entraba, de a poco, en esos lugares que el periodista espera encontrar para transcribir algo distinto. La Remera lo entendió a la perfección. Tal vez ella nos llevó en esa dirección. Lo cierto es que los cortados fueron reemplazados por medidas de whiskey y ahí el entrevistado se despachó en sus palabras como un acto de liberación, de redención. Mientras tanto en los parlantes del Bar sonaba Extraño Ser, tema de la recordada banda de rock Suéter.

– Te quiero preguntar sobre el chico malo

(Silencio mientras se inclina y el Güemes del pecho se transforma en una especie de retrato en vinilo de Ricardo Fort)

– ¿Te hice una pregunta delicada?

Y la verdad que las cosas no quedaron bien. Me sentí usada en algún punto. Hubo un tejido importante en el fondo para que la comunicación se corte. Yo puse mucho de mí. Soy una convencida de que hoy ya nadie va a escuchar tu remera.

– ¿Qué opinas de la victoria de Duracell Conejo?

Hoy subirse al carro de “cambiemos” es una moda. Fijate que el que votó por un cambio sabe que en realidad votó a los mismos de siempre. Yo soy consciente de que tenemos estampado en la frente una derrota que caló hondo. Pero lo dijo Adrián, tendremos revancha. Ropa sucia afuera.

– Te pregunto algo personal. ¿Por qué el color negro, rojo y la cara de Güemes? ¿Fue consensuado con Adrián?

Me vestí de marxismo desde que comencé a crecer de talle. Es más, nací en los talleres de Vietnam. Soy Marxista Leninista.

– Hay una imagen que tuvo mucha repercusión en los medios y es la de ustedes corriendo en un barrio de Salta tras una recorrida de campaña…

Si. Bueno, todos fuimos empilchados, preparados para correr por si surgía algún imprevisto. El Frente Frutal tiene mucha experiencia en eso. Creo que fue un presagio del resultado.

– Seguramente esto sirve mucho de experiencia, ¿alguna que te haya marcado?

Muchas. Recuerdo un truco en casa de Matías Acetato. El gran ganador fue Marolio. Posee una habilidad para mentir que nos dejó a todos pasmados.

– Me interesaría que nos cuentes un poco de tu experiencia en Vietnam..

Vos sabes que muchas remeras venimos de ahí. En un principio no me interesaba la política. Pasaba mis días leyendo sobre Taoísmo y hasta Budismo. Un día recuerdo estar navegando en Internet y escuchar la voz del chico malo, “suuubileeeee”. Fue un llamado divino. Como la voz de Lenin en las plazas vigiladas por los Zares rusos. Investigué un poco, supe que estaba Acetato y el líder de Liebres del Sur. Ahí me decidí y me vine a la Argentina en un container de ropa destinado a una feria americana.

– ¿Cómo pasas tus días hoy?

Estoy aprendiendo a tejer. Me gusta estampar también. Paso mis horas entre batidos de Herbalife y mucha lectura. Me gusta el cine. La última de Dicaprio,  El Renacido. Quiero aprender a vencer al Oso.




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