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#GimnasiayTiroHaciendoHistoria | “Volveremos, volveremos…”

El último partido de aquella campaña de ascenso fue un sábado 7 de agosto de 1993, pero la final se empezó a vivir catorce días antes y el ascenso a saborear casi un mes y medio antes, cuando Gimnasia inició su camino en el octogonal final.

 

 

Por Paulo Ávila

 

 

En ese reducido el Albo trituraba al rival que se le ponía delante, así fue que goleó a Almirante Brown, superó ampliamente a Sportivo Italiano y ganó de visitante y local la final frente a un Central Córdoba que venía de eliminar al temible Colón de Santa Fe.

 

La final del 7 de agosto fue todo un fenómeno popular multitudinario, tanto dentro del legendario “monumental” como en cada rincón de la provincia y de gran parte del país que veía con agrado como un equipo del norte argentino, deslumbraba con su excelente juego, contundencia y convocatoria.

 

En palabras del gran goleador de ese ascenso, el “tigre” Amaya, Gimnasia tenía una letal combinación de “temple, fútbol, garra y goles”.

 

Puertas adentro del estadio la respuesta fue contundente, cerca de 22 mil personas se dieron cita para sumar una recaudación record de 270 mil dólares, con una concurrencia que arrancó en la noche del viernes, se extendió por la madrugada y la mañana del sábado, dejando en centenares de hinchas albos recuerdos y anécdotas inolvidables, amistades perpetuas entre mate, truco y algo de fernet, claro.

 

Muchos hinchas de esa vigilia llegaron desde el Valle de Lerma, y desde el Norte, de Orán con sus ‘trapos’ y fanáticos que viajaron con la aquella recordada bandera albiceleste presente en el mundial de México 86, con la leyenda: “Tartagal Salta”

 

La jornada fue verdaderamente histórica, inigualable no sólo desde lo estrictamente deportivo, sino desde la formidable convocatoria a escala provincial, y por supuesto por los festejos posteriores, toda una provincia sintió orgullo por su laureado equipo embajador, Gimnasia y Tiro.

 

Aquella final fue televisada para todo el país por canal 9 de Buenos Aires, y para toda la provincia, por canal 11, una transmisión deportiva sin precedentes, por TV abierta y en directo. Naturalmente el temprano agotamiento de las entradas, abrió esa posibilidad.

 

Pero sobre el histórico canal provincial hay otra perlita, en aquellos años se estilaba anunciar la programación del día siguiente al cierre de la programación, luego del mensaje del cura Ceschi; allí se previó que para las 19, la televisación de Gimnasia y Tiro – Central Córdoba, y para las 21 de ese sábado, los festejos desde Plaza 9 de Julio.

 

Una epopeya inolvidable, un equipo de talento y garra entre ellos el Pelusa Cejas, Popeye Herrera, Isidro Iturrieta y el inolvidable tridente ofensivo de Pedro Guiberguis, el Tanque González y el Tigre Amaya; y un líder conductor como Ricardo Rezza, hicieron vibrar a todo un pueblo.

Los que se esfuerzan por denostar la masividad de la convocatoria diciendo que en la cancha no sólo habían hinchas de Gimnasia yTiro, no hacen más que embellecer esa convocatoria, no conozco un hincha de Gimnasia y Tiro que haya ido a gritar por Juventud Antoniana en su fallido intento ante Chacarita, por el otro equipo, menos, claro, nunca jugó una final de ascenso en serio.

A 19 años, seguimos recordando ese gran partido, la coronación de una gran campaña que venía siendo descollante dos años atrás.

Y el eco gigante me invade, volveremos, volveremos, volveremos otra vez, volveremos a primera, como en el 93…

NdR: Reproducción del texto a 19 años de aquel ascenso.

Tanque gyt

 




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